La única diferencia entre este film y la realidad es que los guionistas imaginaron que el ataque sería radiológico, aunque el resto del escenario es impresionantemente real. La película no se enfocó sólo con la mirada de Scotland Yard, sino también con la óptica de una policía musulmana, varios transeúntes del común, e inclusive la propia visión de los terroristas suicidas.
Al final de la emisión inglesa, que tuvo índices de audiencia inusualmente elevados por tratarse de una emisión de la BBC, hubo un debate con especialistas en seguridad, y al cierre el director
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