La Corte Suprema de Justicia confirmó la condena contra el joven que en septiembre de 2021 golpeó a Arturo López, un empleado de un estacionamiento del microcentro porteño, después de una discusión por un supuesto rayón en un automóvil. La agresión dejó a la víctima con graves secuelas neurológicas permanentes, tras permanecer internada durante un año y medio.
Los jueces Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti rechazaron por “inadmisible” el recurso presentado por la defensa de C. M. A., quien tenía 17 años cuando ocurrió el ataque en el garaje ubicado en Moreno 876, en la Ciudad de Buenos Aires.
Con esta resolución, el máximo tribunal dejó firme la declaración de responsabilidad penal del acusado, que había sido ratificada por el Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad de Buenos Aires. Sin embargo, la decisión no resolvió cuál será la condena definitiva que deberá cumplir el agresor.
La determinación de la pena continúa bajo revisión en los tribunales porteños, después de que una sentencia inicial de cuatro años y seis meses de prisión efectiva fuera reducida posteriormente a tres años de prisión en suspenso.
Cómo fue el ataque al playero que sufrió lesiones neurológicas irreversibles
El episodio ocurrió el 19 de septiembre de 2021, cuando Arturo López, que entonces tenía 67 años, trabajaba en un estacionamiento privado ubicado en pleno microcentro de la Ciudad de Buenos Aires.
El ataque tuvo lugar en un estacionamiento de CABA.
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El empleado mantenía una discusión con una mujer que le reclamaba por un presunto rayón en un Mercedes-Benz que había permanecido estacionado en el establecimiento.
Mientras ambos conversaban frente a las cajas de pago, el hijo de la clienta se acercó por un costado y le propinó una trompada en el rostro al trabajador, sin que este pudiera anticipar la agresión.
Como consecuencia del golpe, López cayó violentamente al suelo, impactó su cabeza contra el piso y perdió el conocimiento. La gravedad de las lesiones obligó a trasladarlo a un centro médico, donde comenzó un extenso proceso de internación y rehabilitación. Tras el ataque, el adolescente abandonó rápidamente el estacionamiento junto con su madre y otras dos personas que los acompañaban.
El agresor permaneció cinco meses prófugo hasta que su familia acordó su presentación ante la Justicia. Finalmente, se entregó el 29 de abril de 2022. Mientras avanzaba la investigación judicial, Arturo López continuó internado en la Clínica Fitz Roy, donde recibió tratamiento por las consecuencias del traumatismo sufrido.
El trabajador permaneció aproximadamente un año y medio hospitalizado y desarrolló un cuadro severo de afasia, un trastorno que afecta la capacidad de comunicarse mediante el lenguaje.
Además, sufrió dificultades cognitivas y motrices que modificaron profundamente su vida cotidiana. Desde entonces, necesita asistencia para realizar prácticamente todas sus actividades habituales.
De cuatro años y medio de prisión efectiva a una condena en suspenso
El proceso judicial avanzó hasta el 1° de septiembre de 2023, cuando el juez Alejandro Villanueva, titular del Juzgado Penal, Contravencional y de Faltas Juvenil N° 11 de la Ciudad de Buenos Aires, condenó al acusado por el delito de lesiones gravísimas dolosas.
El magistrado estableció una pena de cuatro años y seis meses de prisión efectiva, aunque la Fiscalía había solicitado una condena de cinco años y tres meses de cárcel. Pese a la sentencia, no se dispuso inmediatamente la detención del joven debido a que todavía contaba con instancias judiciales para recurrir el fallo.
Dos meses después, la jueza de menores Laura de Marinis ordenó su liberación bajo determinadas condiciones, entre ellas el uso de una tobillera electrónica y la prohibición de abandonar la Ciudad de Buenos Aires.
Posteriormente, la defensa consiguió que la Sala I de la Cámara de Apelaciones porteña revisara la condena y redujera la sanción originalmente establecida.
Así fue el ataque al playero en el microcentro porteño.
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Los camaristas consideraron que la pena de cuatro años y seis meses había sido “excesiva” y resolvieron reemplazarla por tres años de prisión de ejecución condicional, una modalidad que no implica el cumplimiento efectivo de la condena en un establecimiento penitenciario mientras se respeten las condiciones impuestas.
Durante el análisis del caso, los magistrados ponderaron tanto la gravedad de las lesiones provocadas a la víctima como las particularidades del régimen penal aplicable a una persona que era menor de edad al momento de cometer el delito.
En ese sentido, los jueces que intervinieron antes de la revisión del Tribunal Superior “tuvieron en cuenta la especial gravedad de los hechos imputados, así como que la pena impuesta no era privativa de la libertad y estaba orientada a fines socioeducativos y de reintegración comunitaria del imputado”. Sin embargo, la reducción de la condena también fue cuestionada mediante nuevos recursos judiciales, por lo que la determinación de la pena todavía no quedó firme.
Qué resolvió la Corte Suprema y cómo continúa la causa
La intervención de la Corte Suprema de Justicia de la Nación se produjo a partir de una presentación de la defensa contra la resolución del Tribunal Superior de Justicia porteño, que había convalidado las sentencias relacionadas con la responsabilidad penal del acusado.
Los ministros Rosatti, Rosenkrantz y Lorenzetti desestimaron el planteo por considerarlo “inadmisible”, lo que dejó firme la condena por el ataque contra Arturo López.
No obstante, el pronunciamiento del máximo tribunal no definió si el joven deberá cumplir una pena de prisión efectiva o si se mantendrá la sanción de ejecución condicional.
Esa cuestión continúa pendiente de resolución en la Justicia de la Ciudad de Buenos Aires, donde todavía se discute la extensión y modalidad de cumplimiento de la condena.
De esta manera, a cinco años de la agresión que dejó al trabajador con secuelas neurológicas irreversibles, la causa alcanzó una definición respecto de la responsabilidad penal del acusado, aunque permanece abierto el debate judicial sobre la pena que finalmente deberá cumplir.