La Vía Láctea podría haber cambiado de orientación después de una antigua colisión con otra galaxia. Esa es la posibilidad que surge de simulaciones realizadas con supercomputadoras por investigadores de la Universidad de Durham, en el Reino Unido, cuyos resultados fueron presentados en la conferencia nacional de astronomía de la Real Sociedad Astronómica, en Birmingham.
El trabajo analizó galaxias similares a la nuestra para intentar explicar una característica observada en la Vía Láctea: la rotación muy lenta de su halo estelar. Ese halo rodea al disco espiral donde se encuentra la mayoría de las estrellas de la galaxia y está compuesto, en buena medida, por estrellas que se formaron en galaxias más pequeñas que luego fueron absorbidas por fusiones galácticas.
Las observaciones de la misión Gaia, de la Agencia Espacial Europea (ESA), habían mostrado que el halo estelar de la Vía Láctea rota a muy baja velocidad. Para comprender ese comportamiento, los investigadores estudiaron la evolución de 25 galaxias similares utilizando el conjunto de simulaciones cosmológicas Auriga.
Qué mostró la simulación sobre la Vía Láctea
El análisis siguió la evolución de esas galaxias durante miles de millones de años. Los investigadores encontraron que las galaxias con halos estelares de rotación más lenta habían atravesado una fusión frontal importante con otra galaxia.
Durante ese proceso, sus discos cambiaron de orientación a lo largo de la evolución. A partir de esa relación, el equipo planteó que algo similar pudo haber ocurrido con la Vía Láctea.
“Ya sabemos que la Vía Láctea tuvo una colisión frontal masiva con una galaxia conocida como la Salchicha o Gaia-Encélado. Por esta razón creemos que el disco de la Vía Láctea probablemente se invirtió en el pasado”, explicó el astrónomo Kirill Batrakov.
La colisión con Gaia-Encélado
Gaia-Encélado fue una galaxia enana masiva que colisionó con la Vía Láctea primigenia hace entre 10.000 y 11.000 millones de años. Luego fue absorbida por nuestra galaxia en el marco de una fusión que, según el estudio, fue el evento más grande de la historia temprana de la Vía Láctea.
Esa colisión transformó la estructura galáctica y dejó miles de millones de estrellas orbitando en trayectorias muy alargadas. Ese patrón de movimiento recibió el nombre de “Salchicha” por su forma característica.
El nuevo estudio relaciona ese episodio con la orientación del disco galáctico y con la rotación lenta del halo estelar. Según las simulaciones, una fusión frontal de gran magnitud puede alterar la evolución posterior de una galaxia y modificar la posición de su disco.
El vínculo con la materia oscura
El trabajo de Batrakov también indica que la rotación del halo estelar de la Vía Láctea está vinculada con la rotación de su halo de materia oscura.
Esa relación sugiere que ambos componentes habrían evolucionado juntos durante el crecimiento de la galaxia. El halo estelar, formado por estrellas capturadas de galaxias más pequeñas, y el halo de materia oscura serían parte de una misma historia de acumulación y fusiones.
La hipótesis apunta a reconstruir cómo fue tomando forma la Vía Láctea a lo largo de miles de millones de años. Las simulaciones no muestran una observación directa del pasado galáctico, pero permiten comparar la evolución de galaxias similares y evaluar qué procesos pudieron explicar la estructura actual.
Una nueva pista sobre la historia de la galaxia
La mayoría de las estrellas de la Vía Láctea se encuentran en su disco espiral plano. Sin embargo, el halo estelar que lo rodea conserva señales de antiguas fusiones y absorciones de galaxias menores.
Por eso, estudiar su movimiento permite obtener información sobre eventos ocurridos en las primeras etapas de la galaxia. En este caso, la rotación lenta del halo y la posible inversión del disco aparecen asociadas a la antigua colisión con Gaia-Encélado.
El resultado de las simulaciones agrega una nueva pista sobre la formación de la Vía Láctea. Según los investigadores, la galaxia que hoy habitamos pudo haber cambiado su orientación como consecuencia de uno de los choques más importantes de su historia.