El joven agredido el sábado por vecinos del barrio porteño de Palermo, quienes lo acusaban de haber intentado robar una cartera, fue liberado por orden de la Justicia, informó el fiscal de la causa, Marcelo Roma.
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A través de la página web del Ministerio Público Fiscal, Roma indicó que la decisión fue adoptada por el juez de instrucción 33, Gustavo Pierretti, y el muchacho, que se encontraba internado en el Hospital Fernández, recibió el alta médica.
En tanto, el fiscal dijo que aún no fueron individualizados los responsables de las lesiones que sufrió en el joven en la mandíbula a raíz de una patada.
En el mismo sitio, se indicó que el fiscal Roma utilizará sólo esa página de internet para comunicar toda la información referida a su actuación en la causa, "debido a la sensibilidad del caso".
El hecho ocurrió el sábado alrededor de las 18.30, cuando una mujer comenzó a gritar en la calle que le habían robado la cartera y el encargado de un edificio corrió a un joven y lo redujo en el piso.
"Cuando lo agarré, (la intención) era tratar de detenerlo para entregarlo a la Policía, después cuando se armó, que había tanta gente y le empiezan a pegar, era cubrirlo para que no lo maten", dijo hoy a la prensa Alfredo, el portero que lo detuvo en Charcas y Coronel Díaz.
El encargado dijo que él se encontraba tomando un café en un restaurante de Charcas y Guise y cuando escuchó que se rompió un vidrio de una casa de sanitarios y una chica gritaba que le habían robado, decidió salir a ver qué ocurría."El ya se sentía acorralado porque venía gente de un lado y del otro, entonces lo toco apenas y cae así como si fuera un escalón", relató el hombre y aseguró que le agarró una mano porque la tenía cerrada y después le trabó una pierna.
Dijo que luego comenzaron a acercarse vecinos y empezaron a "pegarle patadas en la cabeza", por lo que a su entender, "querían matarlo".
"En ese momento, yo lo único que trataba era que no me peguen a mí y no le peguen al muchacho", aseguró el portero, quien dijo que le pidió al supuesto ladrón que pusiera la cara contra el piso, a lo que éste le respondió: "No me peguen más".
Sobre una posible citación judicial, Alfredo sostuvo: "Si me tiene que llamar el fiscal que me llame, yo en ese momento no estaba mirando la cara de todo el mundo", en alusión a que no podría identificar a los agresores.
Respecto de lo ocurrido, reflexionó: "Una cosa es que cometió un delito, pero se iba a cometer otro delito más grande y el problema era si no era el pibe que salió corriendo". Agregó que el detenido no tenía ningún arma ni la cartera robada.
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