10 de junio 2009 - 18:40

"Llegar a la cumbre del Everest es una sensación lindísima"

Mercedes Sahores
Mercedes Sahores
La primera mujer argentina en alcanzar la cima del monte Everest, Mercedes Sahores, regresó hoy a la Argentina y afirmó que no estaba en sus planes subir a la cumbre más alta del mundo.

En una conferencia de prensa que ofreció en la ciudad de Buenos Aires, reveló que "no estaba en mis planes subir el Everest. Toda mi vida entrené y, la verdad, no estaba en buen estado y dije '¿justo ahora voy a escalar el Everest?' tenía un poco de miedo y pensé en dejarlo para otro año que esté más entrenada".

"Pero Willy Benegas -el guía- que había subido ocho veces, me dijo 'lo que menos te tenés que preocupar es por el físico, con el entrenamiento que tenés te sobra", explicó.

En ese sentido, Sahores añadió que "también vi que no es llegar y subir, sino llegar y estar un mes aclimatando; y ese mes te pone a punto".

"Cuando decidí ir no sabía que iba a ser la primer mujer argentina en llegar a la cumbre. Tal vez no caigo mucho en eso, pero es una realidad y hay gente que me dice 'quedaste en la historia', y me parece re importante", agregó emocionada.

Sobre la sensación que tuvo al llegar a la cima, dijo: "Lo primero que me acordé fue llamar a mi mamá y a mi papá para decirles que estaba bien, sabía que estaban muy preocupados. Después fue mirar el paisaje, que es muy fuerte. Llegar a la cumbre es una sensación lindísima".

Sobre los momentos más difíciles del ascenso, relató que fue en la base, a 5.000 metros de altura, cuando pensó por primera vez que podría abandonar la travesía, pero aclaró que "no por una cuestión de altura, sino que a veces te agarran bajones de estar tirado en la bolsa de dormir sin hacer nada"

Lo que más extrañó de sus actividades cotidianas, comentó, fue "estar en casa y poder prepararme el desayuno", ya que "estuvimos un montón de tiempo en el que uno comía lo que te daban, pero no es lo que yo quería".

Al hacer un balance de la travesía, la montañista afirmó: "Me encantó la cumbre, pero la felicidad más grande fue cuando bajé y vi la cantidad de gente que me había escrito, eso me emocionó un montón".

"Ver la cantidad de gente que nos estuvo dando fuerza, que nos estaba siguiendo, que había estado rezando, eso fue re fuerte. Sentí que habían estado haciendo fuerza desde abajo, desde arriba y nos había estado ayudando. Y eso fue re lindo", aseguró.

También sostuvo que "el saber que un montón de gente se puso contenta por lo que habíamos hecho me encantó. El hecho de que un montón de gente se haya emocionado, lo haya disfrutado, creo que eso es lo más fuerte de todo. Todo el mundo se sintió identificado de alguna manera", concluyó.

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