Los Testigos de Jehová anunciaron un cambio radical en su doctrina tras 95 años

Sus fieles podrán decidir individualmente si reciben o donan determinados componentes sanguíneos. Nos obstante, la organización mantiene el rechazo a la transfusión de “sangre completa”.

Cada Testigo de Jehová podrá tomar su decisión sobre su salud.

Cada Testigo de Jehová podrá tomar su decisión sobre su salud.

EP

Los Testigos de Jehová anunciaron una modificación significativa de las reglas que históricamente mantuvieron respecto de las transfusiones y donaciones de sangre. A partir de la actualización comunicada en septiembre, cada integrante podrá tomar una decisión personal sobre determinados procedimientos médicos sin que esto implique necesariamente una contravención de las normas religiosas.

El Cuerpo Gobernante, máximo órgano de dirección de la organización y con sede en Estados Unidos, mantuvo la prohibición sobre la denominada “sangre completa”, pero flexibilizó su posición respecto de sus cuatro componentes principales: glóbulos rojos, glóbulos blancos, plasma y plaquetas.

“La medicina ha comprobado que los tratamientos sin transfusiones de sangre son eficaces y evitan riesgos. Sin embargo, los avances en tratamientos médicos han hecho surgir preguntas sobre cómo aplicar los principios bíblicos en diferentes situaciones”, explicó el miembro del Cuerpo Gobernante en el comunicado.

Cada fiel podrá tomar su propia decisión

La modificación amplió un cambio que la organización ya había introducido en marzo, cuando permitió que sus miembros decidieran individualmente sobre el uso de su propia sangre en autotransfusiones antes de cirugías u otras intervenciones médicas.

Los Testigos de Jehová permititán las transfusiones de sangre.

Los Testigos de Jehová permititán las transfusiones de sangre.

“Los cristianos no estamos bajo la ley mosaica (un conjunto de normas religiosas que regulan la conducta humana) pero sí seguimos el mandato de abstención. Por lo tanto, cada cristiano debe tomar su propia decisión sobre cómo se usará su propia sangre”, explicaron en aquel momento.

La actualización de septiembre extendió ese criterio a los cuatro componentes principales de la sangre cuando provengan de otra persona. La decisión de someterse a esos tratamientos quedará así en manos de cada creyente.

“Cada cristiano debe tomar su propia decisión sobre cómo usar estos componentes en procedimientos quirúrgicos. También, cada uno decidirá si donará componentes de su propia sangre”, añadieron.

Qué argumentaron los Testigos de Jehová

El Cuerpo Gobernante sostuvo que la modificación surgió luego de analizar nuevamente las referencias bíblicas relacionadas con la utilización de sangre.

“El Cuerpo Gobernante sigue pensando que es un tema muy serio, pero como la Biblia no habla concretamente de los productos que se encuentran en la sangre, el Cuerpo dice que no está autorizado a ir más allá de lo que está escrito”, ratificaron.

La organización explicó que la decisión se tomó después de “orar y estudiar el tema” y representa una modificación relevante respecto de la postura adoptada en 1945.

La prohibición se basó en una interpretación de un pasaje del Nuevo Testamento, Hechos 15:28, 29, que insta a los creyentes a “abstenerse de la sangre”. Para los Testigos de Jehová, la sangre representa la vida sagrada otorgada por Dios y, bajo la interpretación tradicional, recibir sangre ajena mediante una transfusión implicaba incumplir ese mandato.

Una prohibición que rigió durante décadas

La negativa a las transfusiones se convirtió con el paso del tiempo en uno de los aspectos más conocidos y cuestionados de la doctrina. En 1961, la organización estableció además la expulsión para aquellos integrantes que aceptaran componentes sanguíneos externos.

A lo largo de las décadas se registraron casos en los que creyentes rechazaron transfusiones incluso frente a situaciones de riesgo vital, lo que también derivó en controversias judiciales cuando las decisiones involucraron a menores de edad.

Uno de esos antecedentes ocurrió el año pasado en Neuquén, donde un juez de Familia autorizó una intervención quirúrgica a un bebé recién nacido pese a la oposición de sus padres por razones religiosas. La resolución se fundamentó en el interés superior del niño y priorizó sus derechos a la vida y a la salud.

La congregación no deberá intervenir en la decisión

Con la nueva postura, la organización estableció que la decisión sobre los componentes sanguíneos permitidos deberá quedar en el ámbito de la conciencia individual de cada creyente.

“Cada uno debe orar y pensar con cuidado en todo lo que está envuelto antes de tomar una decisión. Si se toma este asunto a la ligera, podría dañar su conciencia y su valiosa amistad con Jehová”, advirtieron desde el Cuerpo Gobernante.

La organización reconoció además que sus integrantes podrán adoptar posiciones diferentes frente a estos procedimientos médicos.

“Puede que algunos rechacen todos esos productos porque consideran que aceptar cualquier parte de la sangre está mal. Puede que otros acepten algunos de estos productos porque representan un porcentaje pequeño de la sangre completa. Sea cual sea el caso, el versículo Romanos 14:12 dice ‘cada uno de nosotros rendirá cuentas de sí mismo a Dios’. La congregación no debe intervenir en esa decisión y ningún cristiano debe juzgar lo que decida otro”, subrayaron.

De esta manera, la organización conserva su rechazo doctrinal a la sangre completa, pero traslada a cada fiel la decisión sobre la donación y recepción de sus principales componentes.

Te puede interesar