El mago David Blaine se sumergió el lunes, como anunció hace unos días, en un tanque de agua en el que espera permanecer una semana y en el que tratará de batir, además, el récord de inmersión sin respiración.
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El último día de su proeza, el ilusionista emulará al 'Gran Houdini', ya que tratará de escapar de unas cadenas de 70 kilos de peso, para después contener la respiración bajo el agua durante más de 8 minutos y 32 segundos, lo que supondría un récord mundial.
Según declaró Blaine en rueda de prensa antes de sumergirse en el tanque circular, de dos metros y medio de diámetro, desde pequeño ha estado "obsesionado" con Houdini.
"No pienso en la muerte, aunque estoy preparado para ella", dijo.
Durante esta semana, el mago estará vigilado por el médico Murat Gunel, que valorará si el estado de salud de Blaine es el óptimo antes de iniciar la prueba final.
"Creo que lo de permanecer encadenado durante las últimas 24 horas del reto es una locura. Ya es bastante difícil batir el récord de apnea estática, como para encima permanecer atado, aunque su leyenda dice que es como Houdini", aseguró el doctor Gunel.
El tanque de agua ha quedado instalado en medio de la plaza del Lincoln Center, a la vista del público.
El mago contará con el aliento de sus "fans", ya que desde el inicio unos doscientos incondicionales han apoyado a Blaine.
Desde el pasado mes de diciembre, el mago se puso en las manos del instructor de submarinismo Kirk Krack, encargado del entrenamiento de varios campeones del mundo de la especialidad, para mejorar sus habilidades bajo el agua.
"Ha sido muy importante el entrenamiento cardiovascular para tratar de desarrollar al máximo su capacidad pulmonar y tras eso, empezamos a trabajar las técnicas de buceo de los mamíferos", aseguró.
Ambos se mostraron un tanto escépticos acerca de las posibilidades de éxito de Blaine.
"Si no permaneciera primero siete días sumergido, creo que tendría muchas posibilidades de batir el récord, pero cada día su cuerpo se resentirá por la falta de alimentación y de aire natural", explico Kirk.
Por su parte, Gunel señaló que "David se sentía muy bien física y espiritualmente, porque hace un par de noches era capaz de contener la respiración durante un gran periodo de tiempo".
"Pienso que después de una semana en el tanque no batirá el récord, aunque espero que lo consiga", concluyó el médico.
En su carrera profesional, David Blaine, nacido en Nueva York, ha asumido varios retos, entre ellos ser enterrado en Central Park, ser encerrado en una caja de hielo y sobrevivir 44 días sin comer en un cubo suspendido sobre el río Támesis, en Londres.