El médico de Diego Maradona, Alfredo Cahe, afirmó hoy que el astro "cambió su adicción a las drogas por el alcohol" y que esa fue la causa principal de la descompensación que obligó a internarlo el miércoles en un sanatorio porteño.
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"Por eso está sedado. Es que en definitiva el alcohol es una droga que genera adicción y el síndrome de abstinencia hay que tratarlo", apuntó Cahe esta tarde en la puerta del sanatorio Guemes.
Cahe puntualizó que "Maradona está cuatro kilos arriba de su peso y la ingesta de líquidos lo hinchó mucho.
Porque Diego nunca tomó ni bebió, y después de abandonar la cocaína menos aún podía hacerlo".
Estas manifestaciones del médico coincidieron en parte con lo que afirmaron fuentes del entorno del astro.
"Desde lo que se ve, Diego come y bebe mucho. Inclusive fuma. Pero no se droga", dijo a Télam una de las fuentes.
"Nosotros creemos que a veces, cuando desaparece un par de días de los lugares que suele frecuentar, no vuelve a las andadas.
Pero eso no podemos saberlo. Antes del partido con Toluca se fue dos días y esa noche fue a la Bombonera para ver a Boca", agregó.
La jornada en el sanatorio Güemes transcurrió hoy con declaraciones de Cahe, su médico personal, uno de los directores de ese centro de salud, Héctor Pezzella, el director psiquiátrico de la clínica Abril, que se encuentra en Caballito, Carlos Nasef, y otro facultativo, José Tejada.
Las visitas, en cambio, no abundaron y la más destacada fue la del presidente de Boca Juniors, Mauricio Macri, quien aseguró que no pudo contactarse con Diego "porque estaba dormido".
El parte médico oficial no dijo nada distinto a lo que posteriormente amplió el propio Pezzella en diálogo con la prensa al caer la noche.
El director del sanatorio ubicado en el barrio de Palermo precisó que el ex futbolista, internado en el piso 13, "está bajo efecto de medicación para tratar de mantenerlo tranquilo y compensar algunos elementos de su medio interno".
"La descompensación tuvo que ver con desarreglos de tipo alimentario, entre ellos el alcohol, como indicó Cahe. Pero está evolucionando normalmente", afirmó.
El especialista remarcó que "Maradona está fuera de peligro" y que "si no tiene ningún tipo de intercurrencia, no tendrá ningún problema. Por lo pronto estará sedado entre 48 y 72 horas. Es la evolución para poder medir algunos parámetros que tienen que ver con el síndrome de abstinencia".
"El cuadro que estamos afrontando es el de desintoxicación alcohólica, porque el hígado de Maradona tiene una hepatopatía crónica y los desarreglos alimentarios en que incurrió le alteraron la dinámica del by pass gástrico", precisó.
Respecto a la abstinencia de ingerir alcohol que debe mantener, como antes lo hizo con la droga, el que brindó algunas precisiones fue Cahe.
"Lo que más me preocupa de todo esto son los entornos cambiantes que tiene Maradona desde que empezó a jugar en el denominado showbol.
Eso fue perjudicial para su estado de salud porque se descontroló y comenzó a beber, comer y fumar habanos sin medirse", reveló el médico.
Por su parte Nasef aclaró que fue convocado para "llevar adelante una etapa de desintoxicación generada por desarreglos alimentarios e ingestas de tabaco y alcohol".
"El tiempo de internación puede rondar entre los 7 y diez días. La familia está colaborando porque fue la que pidió la internación del paciente y hay que aclararlo, Diego no consumió cocaína en estos días", puntualizó Nasef.
"Maradona está bien en esta primera parte del tratamiento, pero habrá que evaluar el desarrollo de una segunda etapa, ya fuera del sanatorio, que incluirá el hecho de cambiar de hábitos.
Claro que será más compleja y larga, porque tendrá mucha incidencia la dedicación personal del paciente", advirtió.
El psiquiatra insistió en lo positivo de su entorno familiar (a Diego lo acompañan sus hijas permanentemente, ya que su ex esposa, Claudia Villafañe, se encuentra en Ecuador por negocios).
"Del otro entorno cambiante que mencionó Cahe no puedo opinar porque no lo conozco", se excusó.
Para Cahe, en tanto, los razones que fueron conduciendo a Maradona a este deterioro de su salud con el paso del tiempo, obedecen a que "las presiones que viene sufriendo desde hace 30 años hacen efecto sobre la personalidad y esta se dispara hacia cualquier lado".
"El nunca pudo jugar al fútbol solo, o sentarse a tomar un café en algún lugar sin que la gente se le venga encima. Esa presión, con el paso del tiempo se multiplica e incide de una manera tan patológica que llega a ser insorportable. A Diego le hace falta paz", diagnosticó.
Diego no quería internarse y esta madrugada, alrededor de las 2.30, cuando se despertó y advirtió donde se encontraba, insultó a Cahe y a una hermana que estaba a su lado.
Maradona permanece en una habitación común de las 18 que se encuentran en el piso 13 del sanatorio Güemes (diez de ellas están ocupadas por otros pacientes) y no tiene régimen de visitas.
Gianina y una amiga, Verónica (su nueva pareja), Raúl 'Lalo' Maradona, quien dijo que lo había visto "bien" a Diego, y su hermana Cristina, que fue la que autorizó la internación porque tiene un poder que heredó después de la separación de Claudia Villafañe, estuvieron hasta última hora de la noche en el sanatorio.
En tanto en la puerta siguieron velando por su salud algunos personajes muy particulares, como un italiano que asegura haber sido testigo directo de toda la etapa de Diego en Napoli, un chofer de colectivo de una línea de la zona Norte vestido con ropa de jugador de Boca y una mujer de mediana edad que se pasea con una foto propia junto a Maradona en el pecho.
Otros particulares, en tanto, ataron una bandera sobre la avenida Córdoba que rezaba: "gracias Don Diego y Doña Tota por haber creado a D10S".
Otros carteles, que identificaban a "la Doce" y "el barrio de la Boca", le pedían a Diego que "no se rinda".
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