La siniestralidad vial en rutas durante el primer trimestre del año disminuyó 4% respecto del mismo período de 2006, en tanto que aumentó la proporción de los accidentes ocurridos en zonas urbanas, que ahora representan más de la mitad, según un informe del Instituto de Seguridad y Educación Vial (ISEV).
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La cifra fue catalogada como una «sorpresa» por los especialistas, que atribuyeron la variación a que los excesos de velocidad se trasladaron a las ciudades y provocaron accidentes donde antes no había.
A pesar de la creencia general y de que el período se caracteriza por los viajes a centros turísticos como la costa atlántica, este año la cifra de accidentes en rutas bajó a 46% del total, cuando en 2006 la proporción entre esos caminos y centros urbanos era de 50% cada una.
Aunque la mortalidad sigue siendo mayor en las rutas, su proporción disminuyó de 75 a 67% del total, a pesar de que la mortalidad en general creció 6,7% y la morbilidad, que contabiliza los heridos graves, lo hizo en 39,68%, pues también creció la cantidad de muertes en siniestros en las ciudades.
«Ha sido una sorpresa. Nos llamó realmente la atención. Hemos centrado muchísimo la atención en las rutas y descubrimos que allí el tema de siniestralidad bajó, aunque sigue siendo muy alto, lo que en esta época es lógico», indicó el director del ISEV, Eduardo Bertotti.
«El crecimiento de la mortalidad en zonas urbanas también nos llama la atención, pero no tanto, porque venimos observando que en la Ciudad se están muriendo personas en lugares que no eran habituales dentro de los siniestros», explicó.
Según Bertotti, algunos de esos lugares son los barrios porteños de Constitución y San Telmo y el microcentro, «que no tenían grandes antecedentes» en las estadísticas.
«Notamos en el tipo de accidentes una mayor velocidad y magnitud en zonas donde a una velocidad normal no tendría que suceder ningún siniestro», sostuvo.
Por este motivo, consideró que «el excesode velocidad no es un tema excluyente de la ruta, sino que se ve en las mismas ciudades», indicó, y señaló que «es sorprendente la cantidad de vehículos que al chocar han invadido casas».
Entre una de las causas, junto con el exceso de velocidad, Bertotti incluyó al aumento del parque automotor, pero descartó que sea la principal explicación, sobre todo cuando se tiene en cuenta que la siniestralidad en todo el país aumentó casi un tercio respecto de 2006. «Todas las tasas de comparación demuestran un crecimiento del siniestro vial. El marco global, sin distinción geográfica, es muy grave. El crecimiento del parque automotor, que efectivamente existe y tiene incidencia, no puede ser el factor determinante», aseguró.
En este sentido, destacó que la seguridad vial se instaló como tema de importancia para la sociedad, pero sostuvo que aún no llegó a la «agenda política» y que muchas medidas se dan de forma «aislada» y sin tener una mirada integral sobre la seguridad vial a la hora de hablar del tránsito.
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