El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Como se recordará, el caso -que convulsionó a la ciudad y hasta hizo que debiera intervenir el gobernador José Manuel de la Sota- comenzó cuando Fernando «Yeyé» Quiroga, de 25 años, fue atropellado por Mariela Galíndez, quien salió a perseguirlo en su auto luego de que el joven le robara.
La mujer fue detenida por el hecho y el juez decidió mantenerla una semana presa, período en el cual se realizaron manifestaciones para reclamar su libertad, hasta que el fiscal de la causa procedió a su excarcelación, a pesar de que sigue imputada del delito de « lesiones gravísimas».
Quiroga, tras la acción señalada, sufrió graves lesiones hasta que se produjo su muerte cerebral en el Nuevo Hospital de Río Cuarto. «El paciente está actualmente con un diagnóstico de muerte encefálica, pues se le hizo un sangrado intracerebral que lo ha llevado, en un cerebro previamente dañado, a la muerte encefálica», explicaron fuentes médicas.
En tanto, tras la muerte del joven, se esperaque la acusación que pesa sobre la mujer que embistió al ladrón cambie sustancialmente. El fiscal de la causa, Fernando Moine, deberá resolver ahora cómo recaratula el caso En un principio, el fiscal había acusado a Galíndez de «tentativa de homicidio», aunque al momento de liberarla recalificó la causa como «lesiones gravísimas».
El caso causó indignación ganeralizada en la población porque, durante la investigación del caso, los pesquisas habían determinado que Galíndez salió a perseguir al joven que le había robado y huía en bicicleta, aunque no tenía intenciones de atropellarlo. Así lo aseguraron varios testigos que observaron la embestida.