3 de mayo 2005 - 00:00
Negativo: crece consumo de drogas en la Argentina
-
Investigan en Santiago del Estero al padre de Agostina Páez y la defensa admitió: "se complicó el caso"
-
Un repartidor de dólares se defendió a tiros durante un asalto en Núñez
El consumo de drogas ha crecido en la Argentina a niveles alarmantes. En los primeros meses de 2005, las cifras están muy por encima de años anteriores.
La cocaína, en cambio, ingresa mayormente por la región noroeste del país, proveniente de Colombia, Perú y Bolivia. Sin embargo, existe una variable en las rutas tradicionales de ingreso y tránsito de esta droga, al detectarse, en el último tiempo, un tráfico creciente desde Paraguay, Brasil y Uruguay. En este sentido, Jorge Hogalde, jefe del Centro de Operaciones Antidrogas de Gendarmería Nacional, explica que «el camino de la droga comienza a hacerse difuso, ya que se ha encontrado cocaína desde Paraguay vía Bolivia. Tanto que Formosa y Chaco no realizaban procedimientos contra la cocaína y ahora, lo están haciendo».
En el caso de la cocaína de alta pureza es reenviada a los grandes centros consumidores de Europa, como España, Italia y Holanda, y eventualmente a los Estados Unidos; la de menor calidad satisface el consumo interno. Por su parte, el aumento del tráfico de pasta base -cocaína no procesada- se ve favorecido en un país como la Argentina que produce químicos utilizados en el proceso de elaboración de la droga, tales como el éter y la acetona. Además del tránsito de cocaína y marihuana, en el último tiempo ha crecido el tráfico de heroína proveniente de Colombia y reexportada desde la Argentina, principalmente a la costa este de los Estados Unidos.
• Futuro
La realidad indica que la Argentina cumple un importante papel estratégico en el mapa del narcotráfico, tanto como país de tránsito como de consumo. Nuestras fronteras, por su extensión y características geográficas, favorecen el ingreso ilegal de personas, vehículos y mercadería. El país comparte casi 2.500 kilómetros de límite internacional con países productores de drogas como Bolivia y Paraguay, y mantiene cercanía con Colombia y Perú, también involucrados en la producción de estupefacientes.
Sólo en el primer trimestre de este año, se incautaron 383 kilos de cocaína y 1.131 de marihuana, número que anticipa una cifra alta para el resto de 2005. Mientras aumentan los procedimientos e incautaciones, lo llamativo es que crece el consumo y el tránsito. Una paradoja que afecta en forma directa a muchas vidas y llena gran cantidad de bolsillos.


Dejá tu comentario