En tanto, el hecho fue corroborado por voceros del consulado argentino en Florianópolis, quienes señalaron que todo se inició cuando un grupo de sujetos entró a la vivienda en momentos en que los integrantes del grupo familiar estaban durmiendo.
Aparentemente, los sujetos se llevaron dinero y otros objetos de valor y huyeron del lugar.
Una hipótesis que manejaban los investigadores indicaba que podría tratarse de los mismos sujetos que en los últimos días cometieron otros asaltos contra turistas argentinos que se encuentran en esas playas pasando sus vacaciones.
En la víspera, el tema había cobrado gran notoriedad cuando trascendió que integrantes de cinco familias oriundas de esta provincia que vacacionaban en esas playas habían sido asaltados por un grupo de hombres encapuchados que los mantuvo encerrados durante tres horas.
Los turistas damnificados, que alquilaban una vivienda de dos pisos en el sur del vecino país, denunciaron el hecho en declaraciones radiales a la emisora cordobesa LV2.
Al momento de sufrir el traumático robo, las familias disfrutaban de sus vacaciones en la playa Mariscal, cercana al balneario de Bombinhas, en la zona norte del estado brasileño de Santa Catarina.
Según contó uno de los damnificados a la emisora cordobesa, los turistas fueron sorprendidos durante la madrugada, mientras dormían, por un grupo de hombres encapuchados que los amarró con cables de electricidad en la casa que alquilaban.
El hombre -identificado solamente como Ramón- dijo que el episodio fue "como un secuestro", porque los delincuentes los mantuvieron atados de pies y manos, separados en los distintos cuartos de la vivienda, durante aproximadamente tres horas, entre la 1:00 y las 4:00 de la madrugada.
De las cinco familias asaltadas, cuatro ya se encontraban en Brasil desde el 3 de enero y el sábado a la noche se sumó la quinta, media hora antes de que ocurriera el episodio.
Medios de prensa brasileños confirmaron que los ladrones se habrían llevado en total un botín de 25 mil dólares, 2.700 pesos, 470 reales, teléfonos celulares y máquinas fotográficas.
Por otra parte, cerca de donde ocurrió este hecho, en el centro del balneario Camboriú, cuatro hombres armados habían asaltado durante la noche del pasado 5 de enero dos departamentos en los que se alojaban seis turistas argentinos -dos mujeres y cuatro hombres-.
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