El padre de Ariel Malvino, el joven turista asesinado el 19 de enero último en el balneario brasileño de Ferrugem, dijo hoy que aceptarán que los sospechosos del crimen sean juzgados tanto en Argentina como en Brasil, ya que "el homicido es homicidio" en ambos países.
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"Estamos dispuestos a aceptar la decisión de la justicia ya que son dos países civilizados, con legislaciones penales similares por lo que el homicidio es homicidio en Argentina como en Brasil", dijo esta mañana Alberto Malvino al ser consultado sobre dónde prefiere que sean juagzados los culpables del crimen de su hijo.
En declaraciones radiales, el padre de Ariel dijo que la llegada del exhorto de la justicia brasileña al país con el interrogatorio para los siete jóvenes correntinos sospechosos del homicidio "es un avance importante que va acelerando el proceso y si Dios quiere esta situación en el algún momento terminará".
Respecto del momento que está atravesando por estos días la familia, Alberto Malvino dijo: "Son como dos sendas, por un lado corre el dolor, la sensación de vacío tremenda; y por otro lado la vía judicial, lo que realmente nos moviliza".
Sobre el estado de la causa, Malvino señaló que "los testigos son numerosos tanto en el expediente como en la carpeta del abogado que van a declarar".
"Permanentemente van aportando sus testimonios. Más allá de que es su deber moral, nosotros no dejamos de valorar su colaboración", expresó el hombre.
Los siete jóvenes que deberán responder al interrogatorio por la muetre de Ariel Malvino son los hermanos Lautaro y Eduardo Braun Billinghurst, Horacio Pozo (h.), Andrés Gallino, Francisco Méndez, Germán Braillard Poccard y Gonzalo Marasco.
Según el abogado de la familia de la víctima, Juan Carlos García Dietze, los primeros cuatro correntinos deberán responder como acusados y los restantes en calidad de testigos.
El letrado dijo que en el marco de la causa que instruye la justicia de Garopaba, Brasil, hay testigos que reconocieron a quien arrojó el piedrazo contra Ariel como Eduardo Braun Billinghurst, mientras a Horacio Pozo como el autor de la trompada que lo derribó.
En tanto, el otro hermano Braun Billinghurst y Gallino serían quienes, luego del hecho, rescataron a sus amigos cuando fueron perseguidos e interceptados por un grupo de brasileños para que no escaparan, añadió el letrado.
En tanto, se aguarda que los interrogatorios lleguen a manos de la Justicia Federal de Corrientes en las próximas horas.
Malvino fue asesinado el 19 de enero pasado cuando fue atacado a trompadas por varios muchachos en el poblado de Ferrugem, en Brasil, y los sospechosos son siete jóvenes correntinos vinculados al poder político y empresarial de la provincia que tras la agresión huyeron del lugar.
Cuando se encontraba desmayado en el suelo, otro joven le arrojó una piedra de cerca de 17 kilos.
Malvino quedó tendido en la calle y murió minutos después en un hospital a raíz de las lesiones que le provocó el golpe que sufrió en la cabeza al caer en la vereda.