Un estudio expuso una preocupación creciente sobre la forma en que las sociedades cuidan a sus grupos más vulnerables. El relevamiento reunió las opiniones de 45.000 personas en 45 países.
Un estudio reveló la cifra en el contexto del Día Mundial de la Población. El mismo, analizó la percepción sobre tres grupos determinados, como las personas mayores, los jóvenes y las personas con discapacidad.
Un estudio revela la preocupación por la discriminación etaria.
Un estudio expuso una preocupación creciente sobre la forma en que las sociedades cuidan a sus grupos más vulnerables. El relevamiento reunió las opiniones de 45.000 personas en 45 países.
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De cara al Día Mundial de la Población, la encuesta analizó la percepción social sobre tres grupos específicos: personas mayores, jóvenes y personas con discapacidad. Los resultados mostraron un escenario inquietante: a nivel global, el 44% consideró que la sociedad no cuida adecuadamente a ninguno de esos segmentos, mientras que apenas el 21% sostuvo que sí protege a los tres.
En la Argentina, la mirada crítica fue todavía más fuerte. El 54% afirmó que la sociedad no cuida a ninguno de los tres grupos, una cifra 10 puntos superior al promedio mundial. En contraste, solo el 11% opinó que el país cuida adecuadamente a los adultos mayores, los jóvenes y las personas con discapacidad.
La sensación de falta de cuidado aparece con mayor fuerza entre los mayores de 50 años, donde llegó al 66%. También creció entre las mujeres (59% frente al 49% de los hombres), los residentes del Gran Buenos Aires (61%) y las personas de nivel socioeconómico bajo (58%, frente al 51% del nivel alto).
A nivel regional, América y Europa exhibieron las opiniones más negativas, mientras que Asia-Pacífico mostró una percepción menos crítica sobre el funcionamiento de los sistemas de cuidado.
Al observar cada grupo por separado, el informe indicó que el 59% de la población mundial considera que la sociedad no cuida lo suficiente a las personas mayores, frente a un 36% que cree que sí lo hace.
En Argentina, esa percepción trepó al 74%, lo que ubicó al país entre los diez más críticos del mundo y muy por encima de la media internacional, junto con otros países latinoamericanos como Perú, Venezuela, Brasil y Paraguay.
Aunque el dato actual marcó una mejora respecto de 2018, cuando el 87% señalaba que la sociedad no cuidaba a los adultos mayores, la evaluación continuó siendo ampliamente negativa. En paralelo, el 18% consideró que sí se los cuida, diez puntos más que el 8% registrado en 2018.
La edad fue el factor más determinante en esta percepción. Mientras el 63% de los argentinos de 18 a 24 años opinó que el cuidado hacia los mayores es insuficiente, esa proporción subió al 87% entre quienes tienen más de 50 años.
Además, las mujeres fueron más críticas que los hombres (78% frente a 70%) y el Gran Buenos Aires registró el nivel de preocupación más elevado, con 82%.
La encuesta también reveló que el 79% de los argentinos considera que la discriminación por edad o edadismo es un problema serio en el país. Dentro de ese total, el 45% lo calificó como muy serio y el 33% como algo serio.
El dato argentino superó con claridad el promedio global, ubicado en 66%. La preocupación atraviesa a todos los segmentos sociales, aunque crece con fuerza entre los adultos de 50 años y más, donde llegó al 88%, frente al 62% de los jóvenes.
También fue más alta entre personas con mayor nivel educativo y residentes del Gran Buenos Aires.
El estudio destacó además una impronta regional marcada: ocho de los diez países más críticos del mundo son latinoamericanos. El listado fue encabezado por Colombia (90%), Perú (86%), Brasil (86%), Chile (83%), Ecuador (82%), México (82%), Paraguay (81%) y Venezuela (81%). Argentina quedó cerca, en el puesto 11 a nivel mundial.
El informe de WIN y Voices! también mostró que el 57% de la población global cree que la sociedad actual no cuida lo suficiente a las personas con discapacidad, mientras que el 35% considera que sí existe una protección adecuada.
En la Argentina, esa preocupación llegó al 65%, ocho puntos por encima de la media mundial. El resultado refuerza una tendencia constante del estudio: los argentinos expresan una mirada especialmente crítica sobre la capacidad social para acompañar a los grupos que necesitan mayores apoyos.
Los adultos mayores, las mujeres y los residentes del Gran Buenos Aires fueron los segmentos que manifestaron mayor nivel de preocupación, lo que podría vincularse con una mayor visibilidad de demandas relacionadas con la inclusión, la accesibilidad y el acceso a servicios.
En relación con los jóvenes, el relevamiento indicó que el 56% de las personas a nivel global considera que la sociedad no se ocupa lo suficiente de ellos. En cambio, un 37% cree que reciben un cuidado adecuado.
Una vez más, América y Europa fueron las regiones con las opiniones más negativas. Según integrantes de WIN, en países donde la percepción empeoró desde 2018, como Dinamarca, Canadá, Estados Unidos, Perú, Filipinas, India y Países Bajos, incidieron factores como el aumento del costo de vida, las dificultades para acceder a la vivienda, el deterioro de servicios públicos, la salud mental, el impacto de la pandemia en la educación y la socialización, y la ansiedad amplificada por las redes sociales.
En la Argentina, la percepción fue algo más negativa que el promedio mundial: el 60% sostuvo que los jóvenes no reciben suficiente atención social.
Sin embargo, los propios jóvenes fueron menos críticos que los adultos mayores. Entre los argentinos de 18 a 24 años, el 46% consideró insuficiente el cuidado hacia ese grupo, mientras que entre los mayores de 50 años la cifra ascendió al 70%.
Los resultados evidenciaron que la preocupación por el cuidado y la inclusión de los grupos vulnerables es un fenómeno global, pero en Argentina adquiere una intensidad particular.
En todos los indicadores evaluados, los argentinos expresaron opiniones más negativas que el promedio internacional. La percepción de desatención fue especialmente fuerte hacia las personas mayores, seguida por las personas con discapacidad y los jóvenes.
El informe también mostró que el desafío no se limita a la asistencia, sino que incluye el reconocimiento, la participación social plena y la reducción de prejuicios culturales.
La edad apareció como la variable que más influye en las percepciones, tanto en el mundo como en Argentina. Los adultos mayores expresaron los niveles más altos de preocupación, mientras que los jóvenes presentaron las valoraciones menos críticas.
A su vez, las mujeres tendieron a manifestar opiniones más negativas que los hombres, una diferencia que podría relacionarse con su mayor participación histórica en tareas de cuidado, acompañamiento y sostén familiar o comunitario.
También se detectaron diferencias territoriales dentro del país, donde los habitantes del Gran Buenos Aires mostraron niveles de preocupación más elevados que quienes residen en otras regiones.
En conjunto, los datos plantean que Argentina enfrenta un desafío que va más allá de fortalecer las políticas de cuidado. También aparece la necesidad de construir una sociedad más inclusiva para todas las edades, con mejores sistemas de protección social, mayor acceso a servicios y menos barreras culturales, laborales, digitales e institucionales.