Nosotros no le estábamos tirando a las tribunas; estábamos tirando hacia el cielo», aseguró. Además, se quejó de que tanto él como sus compañeros están «todos lesionados y con partes médicos» como producto de los puñetazos y puntapiés que les habrían aplicado los jugadores, según dijo.
El policía comentó también que sus superiores tratan de apoyarlo, al tiempo que reflexionó respecto del consejo que le daría a algún colega suyo. «Le diría que no cometiese el mismo error que he cometido yo», indicó.
En otro orden, el futbolista ya habló con su médico y le dijo que se sentía «mejor», reportan hoy los diarios de Mendoza.
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