Exhibiendo sus cuerpos en forma más mezquina que en un desfile, 30 modelos posaron cubiertas de tules (y de sus manos) frente al Museo de Bellas Artes para enviar un mensaje por la paz. Durante dos exiguos minutos posaron ante un fotógrafo. La paz merecía algo más que una promoción tan poco imaginativa, que de todas maneras supera los pretenciosos actos del CELS. ¡Cómo se extraña a John Lennon!
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