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La revista «Noticias» inventó dos números atrás una lista de 44 presuntos odiados del presidente Néstor Kirchner. Incluye a algunos realmente opositores (Ricardo López Murphy, Mauricio Macri, Eduardo Duhalde) que no deben ser «odiados» ni enemigos por opinar distinto. Agrega a declarados enemistados con el kirchnerismo, como el gobernador Jorge Sobisch. También pone allí a algunos periodistas, mezclando a heridos de la izquierda que hoy tienen resentimiento, como Jorge Lanata, con otros como Mariano Grondona y Julio Ramos que suelen formular críticas sin intereses en juego. En realidad lo que buscó «Noticias» fue colocarse a sí misma entre los presuntos «enemigos odiados» por el gobierno pero con fines distintos. En su número siguiente «Noticias» dedicó 4 páginas a la esposa del presidente , Cristina Fernández de Kirchner, disimuladas de periodismo «crítico, duro y opositor» pero, en definitiva, fue propaganda pura para la primera dama. Le criticó sonceras (por caso que le hayan regalado una máquina de 3.000 pesos para hacer gimnasia y que debía ser un «bien del Estado»). Pero, a su vez, le dio con amplitud en esas páginas dos encuestas que toda publicación seria dudaría en incluir por lo que dicen y porque provienen del encuestólogo Artemio López y su empresa Equis que, se sabe -en el mundo político y periodístico sin duda alguna-que está contratada desde hace más de un año por el hoy oficialismo para «recrear imagen» del matrimonio Kirchner. Una presunta «encuesta» le da a Néstor Kirchner una «imagen positiva de 83,3%» en Capital y Gran Buenos Aires y a su esposa de 74% -algo que le interesa inculcar al kirchnerismo aunque todos saben que esos guarismos no son ciertos-y pone última a Chiche Duhalde con menos de la mitad, 40,1%, superada por todos, Daniel Scioli, Roberto Lavagna, etcétera. Tal es el juego que se afirma que Eduardo Duhalde supera en «imagen positiva» a Elisa Carrió cuando todo periodista también sabe que ésta no tendrá plan coherente alguno pero sí imagen compradora desde la televisión y los medios, aunque al momento de votar el electorado la dejó cuarta. Las encuestas de Carlos Fara y otros neutrales ubican la imagen del gobierno en poco más de 50% y de Cristina Kirchner en 38%, que es un buen guarismo, aunque no se asegura ese porcentual en una contienda electoral real.
Pero lo más penoso del «chivo» oficialista de la autotitulada «odiada» por el gobierno revista «Noticias» viene después: la misma encuestadora Equis, operando para el gobierno, dice que Cristina Kirchner supera en «intención de voto» con 83,3% a Chiche Duhalde, a quien le da apenas 19%, y a Ricardo López Murphy, con sólo 11,7. ¿El gobierno supondrá que alguien cree eso? Muy poco serio este medio del tan especial Jorge Fontevecchia. Además, si los presuntos «críticos odiados» por el gobierno, entre los que pretende ubicarse «Noticias» al crear una lista, publican notas con tanto favoritismo tipo felpudo, ¡qué se podrá creer de lo que publican «Página/12» y otros medios oficialistas totales...! BOCA Y RIVER, DOS ARGENTINAS
Boca y River. Uno representa la imagen de la Argentina actual y el otro, el país que debería ser.
River, se asemeja a laArgentina de suelo fértil y todos los climas. Pero el país y el equipo de fútbol tienen un problema común: están subadministrados. El director técnico de River destaca cada vez que puede el orgullo que le producen sus jugadores peleando, forcejando, arañando, en un campo de juego o acudiendo a artilugios extradeportivos para sacar ventajas. Sus derrotas no son culpa de la subadministración (las expulsiones de Gallardo, Garcé y Sambueza o el cambio de Salas), sino de los arbitrajes. En la Argentina, el Presidente dice que les devolvió el orgullo a los argentinos al decir que no se debe pagar la deuda externa y violar los contratos más elementales (tarifas, ahorros a plazo fijo, jubilaciones, etc.). La culpa de los males del país no es por la inseguridad que provoca violar permanentemente las leyes sino por las empresas extranjeras, que quieren ganar dinero, y las recetas del FMI y Estados Unidos, que no quieren que se gaste más de lo que se recauda.
Boca Juniors es como un país bien administrado. Una conducción a cargo de Mauricio Macri saneó las cuentas y puso al fútbol en los primeros planos mundiales desde hace un lustro. Con menos recursos monetarios que River, porque los jugadores que vendió no eran grandes estrellas salvo excepciones (Riquelme y Samuel). Pero Macri puso al frente de su proyecto a un técnico capaz y honesto, tan buen administrador de los recursos humanos como él de los monetarios. Carlos Bianchi no da la ventaja de terminar un partido de fútbol con un hombre menos. Su equipo no entra en peleas ni busca la ventaja extradeportiva. No vacila en cambiar a las estrellas si bajan su rendimiento.
Definitivamente, Boca y River son dos Argentinas distintas.
GATTI, APRESURADO
Cada una de sus columnas en el diario deportivo español «As» estuvo signada por la polémica. «Todos los arqueros argentinos son unos boludos», fue una de sus frases más picantes (o hirientes). «Riquelme es el mismo caballo cansado de siempre», fue otra. «Bilardo está desactualizado y como jugador era un tronco», disparó otra vez. Más jugado, porque se expuso en el país donde se publican sus notas, en otra ocasión dijo que los jugadores del Real Madrid «deberían dejar a sus mujeres dormir en otra cama». Esta vez no fueron las opiniones controvertidas sino la diferencia de cinco horas entre España y la Argentina lo que parece haberle jugado una mala pasada a Hugo Gatti. Así, sorprendió que el lunes su columna apareciera titulada: «River Plate gana el título tras el pinchazo de Boca».
Ajeno a que la derrota del equipo de Leonardo Astrada en Córdoba con Talleres por 3 a 2 pospuso -al menos por una semana-el festejo, Gatti dijo en su columna que «River Plate se proclamó campeón del Clausura, algo que se olía desde hacía tiempo, pero que no quedó confirmado hasta ayer, hasta el momento en el que su inmediato perseguidor, Boca Juniors, pinchaba en La Bombonera frente a Colón» (Ver imagen). A Gatti le falló el olfato: Boca está a tres puntos y el Clausura aún no está definido.
La seguridad de Gatti en anticipar la consagración de River lo llevó incluso a analizar que con el correr del torneo «Boca fue perdiendo peso al igual que su gran estrella,Tévez, a quien parece que la fama pasa factura. Lo hicieron creer Dios y ahora llega este bajón en su rendimiento». Al parecer no llegaron a España las noticias sobre el muy buen desempeño de Tévez en el último River-Boca, con gol incluido. Un gol que, según el chiste de moda en Buenos Aires en los últimos días, provocó el jueves último el mayor velorio que se recuerde en el país desde la muerte de Juan Perón en 1974.
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