Una banda protagonizó un raid delictivo ayer en la zona oeste del conurbano bonaerense, que incluyó el robo de un vehículo, el ataque a un guardia privado y la captura de un contador, que más tarde fue liberado en la villa Carlos Gardel, en El Palomar, luego de un tiroteo en el que los delincuentes lograron escapar.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Los hechos se iniciaron cuando al menos cuatro individuos en un automóvil interceptaron a un ingeniero que circulaba en un Peugeot 407 en la calle Solís al 800, de Hurlingham.
Los delincuentes amenazaron con armas al conductor y lo obligaron a bajar del automóvil. El robo fue advertido por un vigilador privado que se hallaba en el interior de una casilla, a pocos metros del lugar. Cuando el custodio se acercó para ver qué sucedía, los sujetos le efectuaron cuatro disparos, de los cuales dos le impactaron en el cuerpo.
La banda logró escapar mientras que el vigilador, identificado como Juan Jaime, de 58 años, fue trasladado al Hospital de Haedo, donde quedó internado con pronóstico reservado.
En tanto, en el Peugeot del ingeniero, los ladrones llegaron hasta Haedo, donde interceptaron al contador Juan Carlos Terruela, quien conducía un auto de la misma marca y también modelo 407.
Los asaltantes se llevaron al automovilista rumbo a El Palomar. Al llegar a la villa Carlos Gardel, policías de la Comisaría 6ª de Morón intentaron identificar a los ocupantes de ambos vehículos, pero fueron atacados a balazos. Cuando los uniformados respondieron, los delincuentes abandonaron ambos vehículos y escaparon en un tercer auto con otros cómplices. En uno de los automóviles abandonados los policías hallaron ileso al contador Terruela.
Dejá tu comentario