Una botella de champaña, posiblemente proveniente de la cava personal de Adolf Hitler, fue rematada ayer en 2.500 euros (1.688 libras esterlinas ó 3.300 dólares) en una subasta organizada por la casa Charterhouse en Sherborne (sur de Inglaterra).
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La botella de Moet y Chandon fue recuperada en 1945 de las ruinas de la Cancillería en Berlín por un soldado británico, que se la habría ofrecido algunos años más tarde a su abogado en señal de agradecimiento, según Chris Copson, experto de Charterhouse.
"Los rusos pasaron primero (por la Cancillería), hubo mucho pillaje. El soldado (británico) y los miembros de su unidad se llevaron un souvenir", comentó.
La botella se la adjudicó un sueco.
"Hubo un rumor de que botellas de champaña fueron envenenadas con inyecciones a través del corcho, lo que pudo ser la razón por la cual el soldado nunca la bebió", añadió Copson.
"La champaña no envejece particularmente bien, pero a la luz de esas informaciones diría que es muy improbable que alguien hubiese querido tomarla", agregó.
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