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6 de febrero 2009 - 20:11

Se recupera Agustín, el chico sometido a un trasplante múltiple

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Un chico de tres años se recupera en forma favorable luego de ser sometido a una compleja operación en la que recibió un trasplante multivisceral en el Hospital Italiano, de la Capital Federal.

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El pequeño, llamado Agustín, luego de dos años y medio de espera y de haber recibido otras siete intervenciones quirúrgicas, fue sometido a un trasplante que incluyó hígado, duodeno, páncreas e intestino delgado.

Según indicaron voceros del Hospital Italiano, el niño responde favorablmente a los nuevos órganos, por lo que podría recibir el alta en las próximas horas, tras la opración a la que sometido el miércoles último.

El chico fue tratado por una torsión intestinal (vólvulo), una afección conocida como "intestino corto", que desde que era un bebé le impedia alimentarse en forma normal por la boca.

El síndrome se relaciona con la falta de irrigación de sangre al intestino que produce la muerte de los tejidos.

Agustín fue intervenido quirúrgicamente por primera vez cuando tenía apenas cuatro meses de vida en el Hospital de San Francisco, en Córdoba, y en se momento ya se habían percatado de la necesidad de un trasplante.

En el momento de la última operación, Agustín había llegado "prácticamente sin intestino delgado y la alimentación parenteral le provocó cirrosis hepática", indicó Eduardo De Santibáñez, el jefe de Cirugía General y Trasplante Hepática del nosocomio situado en el barrio de Almagro.

En declaraciones a un matutino porteño, el médico señaló que "el principal problema que tienen estos chicos es que se les tapan las venas, generalmente por infecciones. Eso hace que no haya lugar por dónde alimentarlos y poder ayudarlos se complica cada vez más".

La larga espera de los familiares de Agustín terminó esta semana cuando apareció un donante, un bebé de apenas 45 días, cuya familia donó los órganos.

Agustín necesitaba un donante que pese por lo menos un 30 por ciento menos que él porque sus problemas de salud reducían el tamaño de sus órganos con respecto a un chico de su edad con alimentación normal.

Luego de su operación permanecía sedado, aunque iba a ser despertado en las próximas horas y se iba a iniciar un trabajo multidisciplinario de los médicos, en el que iban a intervenir psicólogos gastroenterólogos, psicólogos y nutricionistas, entre otros especialistas, para despertar su aparato digestivo e intentar la inducción hacia una alimentación normal.

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