Sergio Taselli es uno de los principales accionistas de Transporte Metropolitano Roca, aunque llegó a pelear la tenencia en el fuero penal por un diferendo con su socio y ex amigo Mario Montoto. Hace poco también terminó con su gerente general, Osvaldo Iglesias, el que puso la cara cuando en Constitución se incendió el centro de control, en apariencia, por falta de precauciones.
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Taselli tiene una relación tortuosa con el kirchnerismo. Desde 1993 fue el concesionario de la mina de Río Turbio a la que desguasó. La empresa, como ahora, está bajo jurisdicción nacional, pero Santa Cruz debía inspeccionar la mina. A cargo de la tarea estaba Daniel Cameron, el actual secretario de Energía, quien nunca explicó su rol en el catastrófico estado en que quedó la mina. Con todo, una empresa de la familia Taselli es proveedor de centrales eléctricas del Estado.
En 2005, buscando un chivo expiatorio para los problemas con los ferrocarriles, el gobierno reestatizó el Belgrano Sur, que también estaba concesionado a Metropolitano. Al margen de que la situación en ese ramal no cambió, no hubo problemas ni juicio por el cese de la concesión. Tampoco la empresa hizo esfuerzos por mejorar el servicio en el Roca o en el San Martín. Hace una semana, oficinas de Taselli en Santa Cruz fueron allanadas por el caso Skanska.