15 de junio 2004 - 00:00

Temen por la salud del joven secuestrado en Tigre

León Arslanian
León Arslanian
Se cumple hoy una semana del secuestro de Cristian Ramaro, hijo de un empresario naviero del partido de Tigre, y la familia y los investigadores temen por la salud del joven de 23 años.

Cristian padece de diabetes y, ante situaciones de mala alimentación o nerviosismo, puede sufrir picos de azúcar en sangre. Héctor Larosa, tío del secuestrado, aseguró que Cristian «sufre problemas de diabetes desde chico». «Se sabe lo problemático que puede ser estar sin buena alimentación y sin medicación», manifestó Larosa al reflejar su preocupación por el largo cautiverio que padece su sobrino.

No obstante, el eje de las preocupaciones está concentrado en la liberación del muchacho que, hasta el cierre de esta edición, no se había producido pese al pago del rescate.

El ministro de Seguridad bonaerense, León Arslanian, negó ayer que «por el momento» algún policía bonaerense esté implicado en el caso y aseguró que puso «lo mejor del ministerio» a disposición de la fiscal Rita Molina que investiga el secuestro del joven.

Además, no descartó que sea ofrecida una recompensa a quien aporte datos relacionados con el caso.

• Rastreo

Para localizar al joven cautivo, los investigadores rastrean información de diversos hechos similares cometidos, como por caso, el secuestro de Cristian Schaerer, ocurrido en la provincia de Corrientes el 21 de setiembre del año pasado.

Ayer, el propio fiscal federal correntino que investiga ese caso,
Oscar Resoagli, admitió que existen «muchas similitudes» entre los secuestros de Schaerer y Ramaro, por lo cual en ambas causas «se están intercambiando datos».

Los investigadores creen que entre los integrantes de la banda que lo secuestró se provocó una ruptura y se debe a ello la consecuente demora en la liberación de joven. Según esta hipótesis, habría existido una «fractura» entre los que mantienen cautivo al joven y los que cobraron el rescate, quienes aparentemente huyeron con el dinero que la familia pagó el viernes último.

Por tal motivo, quienes tienen en su poder a Cristian podrían haber prolongado el cautiverio en su afán de volverle a pedir dinero a la familia para liberarlo.

Por el momento, los padres de Cristian recibieron una prueba de vida, que consta de una grabación en la que se escucha la voz del chico leyendo noticias sobre su propio secuestro publicadas en un diario del sábado pasado
.

Los padres del joven cautivo esperan en su casa de Tigre novedades de su hijo, en un clima de gran tensión y dramatismo. El padre de Cristian, Víctor Ramaro, dueño de la empresa de transporte fluvial La Interisleña, se encuentra muy deprimido y, a consecuencia de ello, sufrió un agravamiento en su salud debido a problemas de presión que padece desde hace tiempo. Ayer, por la mañana, la familia fue visitada por tercera vez por
Juan Carlos Blumberg, padre del estudiante de ingeniería secuestrado y asesinado en marzo pasado, quien se acercó para darles su apoyo y además pedir públicamente que los investigadores « privilegien la vida de secuestrado». Además, protagonizó una marcha por la tarde para pedir la liberación del joven (ver aparte).

Dejá tu comentario

Te puede interesar