El refugio se divide en dos, el que está al pie del cerro es una enorme casa de montaña con capacidad para alojar a veinte personas, tiene todas las comodidades, un enorme hogar asegura calor que llega hasta las camas que están en la planta alta. La decoración es perfecta, elementos hallados en la montaña, y los infaltables cueros de yararás. Afuera el frío se clava en los huesos, pero adentro del refugio se puede estar de remera.
Las actividades no tienen fin en una comarca así. Las comidas nocturnas al rescoldo del fuego, con una guitarra y alguna bebida espirituosa son inolvidables en la montaña.
“Cerro Áspero” forma parte del grupo Sierra y Pampa que asesora Marina Monje, que a su se articula dentro con los grupos asociativos de Turismo Rural, de Cambio Rural de INTA, que ha creado una red de emprendimientos que potencian la creatividad, el trabajo, la historia y el recurso natural de los habitantes de los pueblos que hoy, con sus proyectos, son el motor de la recuperación de estos lugares que crean un turismo participativo y sustentable.
Lodge La Sistina
La Estancia La Sistina cuenta con un lodge de dos plantas y de 600 metros cuadrados. Posee ocho amplias y cómodas habitaciones, un gran living comedor rodeado de ventanales que brindan una hermosa vista de la laguna, la piscina y el parque.
Existen solo dos formas de llegar hasta el lodge, una de ellas es a través de un pequeño viaje en lancha que se inicia en el muelle privado de Sistina Ribera, en la ciudad de Guaminí con destino La Sistina, y la otra es en avión ya que el lugar cuenta con una pista de pasto natural de 1200 mts.
El menú está pensado para transmitir al huésped los sabores y la esencia de la isla. Siempre utilizan Cinco escapadas cerca de Buenos Aires a lugares poco conocidos, de estación e incluso algunos de producción propia para elaborar deliciosas carnes, pastas, pescados y vegetales.
Los postres son tentadores y también son de elaboración artesanal, ideales para coronar cada comida y hay opciones para aquellos que tienen alguna restricción alimenticia por cuestiones de salud, situación para la cual le piden al huésped que lo comente al momento de efectuar su reserva.
Estancia La Sistina se encuentra en Laguna del Monte, en la localidad de Guaminí, al sudoeste de la Provincia de Buenos Aires, aproximadamente a unos 480 km de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, 190 km de Bahía Blanca y 70 km de Coronel Suárez. Se puede acceder a la isla por agua, mediante un pequeño y pintoresco viaje en lancha que demora apenas diez minutos, y también por aire, ya que esta cuenta con una pista de aterrizaje de 1200 m.
Ofrece distintas opciones para recorrer, conocer y disfrutar todo el esplendor de la laguna del Monte. Paseos en lancha, desde la que se puede apreciar el atractivo paisaje de la laguna y disfrutar de una actividad ciertamente placentera. También cuentan con kayaks para quienes quieran aventurarse en sus aguas bordeándola o cruzando hacia la otra orilla.
La isla cuenta con 450 hectáreas y, desde el aire, tiene forma de trébol. Posee ocho habitaciones grandes, cuatro en planta alta y cuatro en planta baja. El living es uno de los espacios con hechizo propio, inmensos ventanales de más de tres metros de largo por dos y medio de alto, presentan una visión de 180° grados, sin interferencias, a toda la laguna y al “continente bonaerense”.
Es un pequeño edén, donde diferentes especies de animales exóticos están en libertad. Ciervos dama, antílopes, muflones, perdices europeas y faisanes, entre otros. La propuesta es con pensión completa. “Nuestros platos se apoyan en productos del territorio”, afirman sus dueños.
Pejerreyes, diferentes carnes, y vegetales, las opciones. Las actividades incluyen pesca, kitesurf, paseos en bicicleta y safaris fotográficos.
Termas de Pedro Luro, Buenos Aires
Dando con el portal de ingreso a la Patagonia, las Termas de Pedro Luro se ubican en el extremo suroeste de la provincia de Buenos Aires, en una derivación de la Cuenca del Colorado denominada Cuenca de Bahía Blanca-Pedro Luro. Allí los visitantes pueden deleitarse con los extraordinarios efectos de las aguas terapéuticas y las excelentes comodidades del Hotel Termal Municipal.
Tres veces más salinizadas que las aguas marítimas y continentes de boro, azufre y hierro, las aguas hipermarinas e hipertermales de Pedro Luro poseen un amplio espectro de condiciones curativas, extendiéndose su acción terapéutica a casos de anemia, raquitismo, forunculosis, reumatismo, artritis, artrosis, lumbociática, trastornos circulatorios, enfermedades de la piel y afecciones ginecológicas. Además de ser extraordinarias por sus efectos preventivos, paliativos, relajantes, reconstituyentes, tonificantes y antiestrés.
También conocidas como Termas de Ceferino Namuncurá, santo popular al cual se atribuyen sus propiedades curativas, fluyen desde 1000mts. de profundidad ostentando más de 40 gramos de sal por litro de agua y una temperatura a boca de pozo de 74º C.
Estas termas pueden visitarse a lo largo de todo el año contando en su predio con un cómodo hotel donde hospedarse y disfrutar de complacientes inmersiones en baños privados. Quienes prefieran otro tipo de alojamiento, podrán igualmente acceder a los baños termales dispuestos en bañeras y piletas en el pabellón externo.
Las Termas de Pedro Luro se encuentran situadas en cercanía a la localidad del mismo nombre, sobre Ruta Nacional Nº 3, Km. 809, tras un corto trayecto por camino pavimentado.
El Lago Epecuén
Caruhé tiene el privilegio de estar asentada junto al Lago Epecuén, espejo de agua con características similares al Mar Muerto. Dependiendo de la época del año, el lago nos brinda la posibilidad de desarrollar diversas actividades
Cada vez es mayor la cantidad de aficionados que concurren al Lago con sus embarcaciones durante la primavera y el verano. Por otra parte, el Lago Epecuén es hábitat de numerosas aves así como también de ciertas especies migratorias. Lo invitamos a practicar el bird watching durante todo el año.
Una actividad en crecimiento y muy recomendada por los profesionales de la salud es el cicloturismo. Podrá incluso alquilar su bicicleta en la Secretaría de Turismo.
Las propiedades mineromedicinales del Lago Epecuén posibilitaron el desarrollo desde comienzos del siglo XX de la Villa Epecuén. De todo el país llegaban turistas atraídos por la carga mineral del Lago.
En 1985 y debido al exceso de lluvias y una deficiente planificación hidráulica, la Villa quedó bajo las propias aguas del Lago Epecuén y nunca se recuperó. Hoy, y ya con el agua retirada, es la excursión más concurrida por quienes nos visitan.
Carhué ofrece al visitante multiplicidad de opciones para el esparcimiento, entre las cuales podemos destacar las obras de teatro, shows y films en el Cine Teatro de la Sociedad Española y de actividades culturales en la Casa de la Cultura y el Espacio Cultural La Dama.
Las Marianas
Las Marianas. Quizás es la primera vez que escuchás hablar sobre este pequeño pueblo rural, ubicado a 150 kilómetros de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Un ejemplo palpable de la vida en el campo, tapada por la paz y la naturaleza. Nosotros te invitamos a conocerlo.
Al ser una provincia tan grande y con tantos cambios en su corta vida, es normal que lugares de estas características estén repartidos por todo el mapa. Algunos son más turísticos que otros, pero en líneas generales, todos guardan una magia especial.
Este destino en particular es una belleza. No es muy grande, no está sobre una ruta principal que conecta dos ciudades y se empezó a conocer de manera turística hace pocas décadas. El lugar ideal para descubrir las raíces bonaerenses.
Las Marianas es una localidad de Navarro, ubicada a 27 kilómetros de la ciudad cabecera. Visitarla no es inconveniente, pero se necesitan indicaciones precisas para no deambular por el campo argentino.
Aunque hay diferentes opciones, el primer paso para llegar desde CABA o cualquier punto del conurbano, es ingresar en Navarro. ¿Cómo? Sobran las alternativas. Se puede utilizar la Ruta Nacional 205 para llegar hasta Lobos y allí doblar en la Ruta 41 para completar el primer trayecto. También es posible viajar por la Ruta Nacional 5 hasta su intersección con la 41 en Mercedes. Ambos serían los caminos clásicos. Y ahora queda la parte final. ¿Cuál es el ingreso a Las Marianas? Desde un primer instante debe quedar claro que no hay un camino asfaltado para llegar. Todos son de tierra porque, en simples palabras, van a visitar un pueblo completamente rural. Frente al Parque Dorrego de Navarro se puede visualizar un camino. Ese es el indicado. Al menos, en Google Maps, no tiene nombre ni número, pero es el correcto.
Durante algunos minutos avanzarán con tranquilidad, disfrutando del paisaje local, hasta llegar a una bifurcación. La calzada que se “abre” hacia la izquierda es la que en poco tiempo permitirá ingresar, finalmente, a Las Marianas.
A simple vista parece complicado, pero no lo es.
Las Marianas es un claro ejemplo del campo argentino. La gente vive en otra sintonía. Nadie está apurado, todo el mundo se saluda. El solo hecho de presenciar su rutina diaria es todo un lujo para el viajero.
Este destino tiene 13 cuadras de longitud por cuatro de ancho. Realmente es chico y por eso la mejor idea es dejar el auto estacionado para iniciar una hermosa caminata a través de sus calles históricas.
Entre los sitios más importantes podrás conocer la vieja estación, su plaza principal colapsada de árboles y el Templo Santa Teresita del Niño Jesús.
Llegar con un poco de hambre es la estrategia perfecta. En Las Marianas hay todo tipo de productos artesanales para disfrutar. A la hora del desayuno no se puede evitar la Panadería ” Las Marianas” o el almacén “La Media Luna”. Cuando llegue el momento de almorzar, “Lo de Irma” es una buena opción para degustar platos locales. Finalmente, hacia la tarde/noche es recomendado visitar “Lo De Pelo” o el “Antiguo Bar – Almacén ‘El Recreo’”. Allí te esperan con un buen vaso de vino, acompañado por una picada excelente y, si los ven medio aburridos/as, sacan conversación para sumarte a una partida de truco o invitar a recorrer las historias de un pasado no tan lejano.
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