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Un joven que trabaja en el laboratorio aseguró que otros dos empleados se escondieron en una sala de máquinas de la empresa durante más de una hora para evitar que fueran vistos por los delincuentes, hasta que finalmente abandonaron su refugio cuando ingresó la Policía y detuvo a los ladrones.
El jefe de la Comisaría 43ª de la Policía Federal, Luis Norte, afirmó que ninguno de los rehenes ni personal policial resultó herido durante el tiroteo, el cual se produjo dentro del laboratorio y en los techos. El hecho comenzó en la mañana de ayer en el Laboratorio Poen, situado en Bermúdez 1004, a metros de César Díaz, de Capital Federal, donde cinco ladrones armados entraron a robar tras reducir a un vigilador.
Los delincuentes advirtieron la presencia de los policías y pretendieron abortar el robo. Así, llevaron a los dos rehenes hasta la terraza del laboratorio e intentaron escapar por los techos, pero esa maniobra fue observada por los policías, que comenzaron a disparar contra los ladrones.
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