Quien reveló la existencia de ese diario fue Ann, hija del minero Jim Bennett, de 61 años de edad, en el día de las ceremonias fúnebres por las víctimas de esta tragedia provocada por la explosión que todavía hoy es centro de las investigaciones llevadas a cabo por expertos.
Las primeras anotaciones de Bennett datan de las 11.40 locales del lunes y la última palabra escrita fue a las 16.25 locales del mismo día, más o menos diez horas después de la explosión.
"Documentaba cada cosa que hacía empeorar la situación", comentó la hija del minero.
"En la última nota -agregó Ann- escribió que todo se estaba tornando oscuro, brumoso y comenzaba a faltar el aire".
Otra nota fue hallada en el cadáver de otro minero, y en ella hacía saber a sus familiares que no había sufrido.
En tanto, continúan siendo críticas pero con evidentes signos de mejoramiento, las condiciones de único sobreviviente, Randal McCloy, de 26 años, internado en el hospital de Pittsburgh en estado de coma inducido.
Dejá tu comentario