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En declaraciones a la prensa, Rossi reiteró lo que había adelantado cuando aun no había asumido el gobierno del Encuentro Progresista-Frente Amplio (EP-FA) sobre el congelamiento del proyecto.
"En menos de 15 ó 20 años ese puente no se va a poder hacer, entonces no podía estar generando falsas expectativas a la gente, diciéndole que iba a haber trabajo", explicó Rossi.
En su momento se dijo que el puente demandaría una inversión de 900 millones de dólares y la generación transitoria de 4.000 puestos de trabajo.
El ministro, que el fin de semana participó en Buenos Aires de una reunión de dirigentes de obras públicas del continente, dijo que explicó su punto de vista a sus colegas argentinos, quienes "coincidieron completamente" con el planteo.
El presidente de la comisión que estudia la factibilidad del puente, José Serrato, presentó la renuncia al cargo en febrero último y le fue aceptada inmediatamente.
Rossi concentró ahora el seguimiento de la actividad del proyecto en la Dirección Nacional de Transporte, porque dijo que el gobierno uruguayo no perdió totalmente el interés en el tema y quiere "preservar" los estudios de impacto ambiental y social realizados.
En su momento, la construcción del puente entre la capital argentina y la ciudad de Colonia, 177 kilómetros al oeste de Montevideo, recibió duras críticas de organizaciones no gubernamentales que previeron perjuicios ambientales negativos en el Río de la Plata y un grave impacto social en el departamento de Colonia.
El proyecto del puente, que tomó nuevo impulso hace una década y media, está "congelado" al menos desde el año 2002 en los Parlamentos uruguayo y argentino.
En 1988 en misión de consulta llegó al Río de la Plata la senadora italiana Susana Agnelli, acordándose que se haría un estudio de factibilidad para la construcción de la obra a cargo del ingeniero Silvano Zorzi. Se calculó entonces que el costo del estudio ascendería a 52 millones de dólares, y que posteriormente la obra se haría por cuenta del grupo italiano Impreglio, que obtendría el retorno de capital cobrando peaje durante 30 años.
El Tratado para el tendido del puente fue aprobado por el Parlamento uruguayo en agosto de 1999 y en el año 2002 la Cámara de Diputados argentina le dio media sanción, pero no existe una decisión política de los gobiernos para la puesta en marcha de los trabajos y el megaproyecto está paralizado.
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