Las nuevas restricciones dispuestas por el Gobierno para los argentinos que tenían planeado regresar al país en los próximos días siguen generando grandes complicaciones.
Los otros varados: los argentinos que no pueden volver de Uruguay
La directora de Migraciones, por Twitter, dijo que reducirían los servicios fluviales pero no hubo comunicación oficial. Fuerte demanda de pasajes para regresar.
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Confusión. Muchos argentinos que viajaron a Uruguay en los últimos días no saben si van a poder volver en las fechas previstas.
Son miles las personas que están en una especie de limbo y sus quejas se multiplican en redes sociales y medios de comunicación.
Miami es el símbolo de esta situación caótica, debido a que fue el destino más elegido en las últimas semanas por parte de quienes, además de vacaciones o trabajo, optaron por vacunarse en esa ciudad de Estados Unidos.
Pero la confusión e incertidumbre se registra en otros lugares no tan lejanos: por ejemplo, Uruguay
Desde el otro lado del Río de la Plata, centenares de argentinos están sufriendo las consecuencias de esta medida sorpresiva.
Con las fronteras terrestres cerradas, quienes viajaron al país vecino en los últimos días y tenían pensado regresar en las próximas dos semanas no sabían, hasta anoche, si iban a poder hacerlo en la fecha prevista.
“Nadie sabe si se pueden comprar pasajes o si estamos también dentro del cupo. En mi caso, con mi mujer y mi hijo tenemos pensado regresar el 12 de julio pero no sabemos si vamos a poder hacerlo...”, dijo Facundo, un argentino que viaja con frecuencia a Montevideo por trabajo.
Ese es el primer interrogante: si los que llegan desde ese país por vía fluvial forman parte del límite diario de 600 personas.
Para despejar este interrogante, Ámbito consultó a la Dirección de Migraciones, pero no tuvo respuesta. La única forma de entrar al país desde Uruguay es a través de los ferry. En Buquebús, hasta el cierre de esta edición, no tenían información oficial de cómo se operará en los próximos días. La otra empresa que opera esa ruta, Colonia Express, no está funcionando momentáneamente.
En junio tuvo dos frecuencias semanales, los lunes y los jueves. El de dos días atrás fue y vino sin inconvenientes. Para julio tienen previstos tres servicios por semana (ida y vuelta en el día): lunes, miércoles y viernes. Hasta ayer, esos barcos contaban con la aprobación del organismo correspondiente. Es decir, el próximo servicio sería mañana.
Sin embargo, la empresa decidió suspender, en forma preventiva, la venta de pasajes para ese día y para las frecuencias del lunes 5 y del viernes 9. El único para el que se seguía vendiendo tickets es para el del miércoles 7.
Que se suspenda la venta de pasajes no implica que el barca no vaya a salir. Lo hará con la cantidad de pasajeros que compraron su boleto hasta ayer. Claro que todo dependerá que no haya una resolución oficial que lo cancele, en el marco de las restricciones vigentes para frenar la entrada de la variante Delta.
Entre tantas desprolijidades, la empresa se enteró por un tuit de la directora de Migraciones, Florencia Carignano, que se les reduciría a una sola las frecuencias semanales.
Para tener una idea, los barcos de Buquebús tienen una capacidad de 350 pasajeros, más de la mitad del cupo diario autorizado para los vuelos del exterior. Con la noticia de las restricciones, hubo una fuerte demanda de pasajes en Buquebús ya que es la única forma de regresar de Uruguay. Con los vuelos suspendidos, quienes pensaban hacerlo por avión se volcaron a la vía fluvial.
Desde el embarque de este viernes sólo pueden ingresar ciudadanos argentinos, extranjeros con residencia y los autorizados por la Dirección Nacional de Migraciones. Además, deberán realizar cuarentena de siete días. Se suspendieron, por ejemplo, las reunificaciones familiares.
Un dato a tener en cuenta sobre la situación del cupo a quienes llegan al país en avión es que la mayoría de los pasajeros no vuelan por turismo. Más allá de que los viajes de esparcimiento o placer no están prohibidos, por ahora, en el país, ni hay argumentos lógicos para cuestionarlos, desde algunos sectores se criticó, con foco en este tema, a quienes decidieron viajar en las últimas semanas.
Sin embargo, sólo 40% de los pasajeros que viajan al exterior lo hacen con este fin. El 60% restante tiene como motivos de viaje cuestiones de trabajo, salud, educación o participación en congresos.




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