Una investigación puso al descubierto la relación entre WhatsApp, la aplicación de mensajería instantánea con millones de usuarios en el mundo, y la ansiedad.
WhatsApp.
Una investigación puso al descubierto la relación entre WhatsApp, la aplicación de mensajería instantánea con millones de usuarios en el mundo, y la ansiedad.
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El estudio -hecho por Fondevila Gascón, profesor de la Universidad Pompeu Fabra, España- aseguró que un poco más de la mitad de los encuestados confesaron que se sintieron estresados por la necesidad e inquietud que les genera responder inmediatamente a un mensaje de WhatsApp.
Por otro lado, un estudio elaborado por el profesor Amandeep Dhir, de la Universidad de Helsinki, Finlandia, demostró que el uso compulsivo de aplicaciones -como WhatsApp- provocan la social media fatigue (fatiga de los medios sociales en español) y que esta puede devenir en enfermedades y trastornos como la depresión y ansiedad.
Hay muchas personas que les genera malestar y hasta angustia que un contacto nos les responda los mensajes de WhatsApp, ya que esto puede indicar rechazo o exclusión. Y, por lo tanto, genera sensaciones de amenaza o peligro que finalmente disparan la ansiedad. Este es un mecanismo mental perverso, que -según los investigadores Maricel Giménez y Rocío Zirpoli, de la Universidad de Buenos Aires, se concreta en tres trastornos asociados a este mal uso de la app:
Otra posible explicación para esta problemática es la llamada Fear of Missing Out (FOMO) o -en español- “miedo de perderse de algo”.
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