21 de octubre 2004 - 00:00

Acelera juez en Madrid la extradición de Cavallo

No será un viaje placentero el del juez federal Sergio Torres a Madrid para entrevistarse con su par Baltasar Garzón por la causa de la ESMA. El pedido de la defensora oficial, Silvia Otero Rella, para que el marino retirado Ricardo Cavallo --preso en España desde agosto de 2000- sea juzgado en la Argentina, complica el delicado equilibrio entre el mandato de administrar justicia y la independencia de la política.

El titular de la Defensoría General de la Nación, Miguel Angel Romero, dispuso que Silvia Otero Rella viaje a España y represente al marino Cavallo cuando el juez federal tome declaraciones a presuntas víctimas de la represión en la ESMA. La comitiva del juez parte el sábado 23 de octubre a España, está integrada por el secretario del juzgado, Diego Slupski y el fiscal Jorge Taiano. El embajador Carlos Bettini cederá oficinas de la representación argentina para el trámite de las declaraciones.

Lo precedió en el tour madrileño, Rodolfo Canicoba Corral, quien junto a dos fiscales visitó el mes pasado el tribunal del español Baltasar Garzón.

Ambos magistrados federales son dueñosde la historia judicial del desencuentrosetentista en sendas causas, la de la ESMA y la del Cuerpo I de Ejército. Torres tendrá que lidiar; como lo han hecho casi todos los presidentes desde que se recuperó la democracia; con la presión de un amplio sector del exilio -el propio embajador Bettini fue un militante activoque aún pregona la justicia universal pero con el polémico manual de Baltasar Garzón.

• Temor a represalias

La duda en imputar al marino Cavallo y traerlo en el avión de regreso, detenido, por los hechos que investiga el juez en el expediente de la ESMA, guarda relación con el temor a la represalia mediática de los grupos locales de derechos humanos. Argumentos sobran y los expondrá la defensora oficial en su escrito: el fiscal de la Audiencia Nacional (máximo tribunal español) Pedro Rubira, dijo en una resolución fechada el 20 de mayo de 2003, que ordena el apartamiento de Baltasar Gar zón: «Es público y notorio que la República Argentina, tras la derogación de las leyes de Obediencia Debida y Punto Final, ha reabierto los procedimientos y encarcelado a los responsables de los delitos ocurridos entre 1976 y 1983», agregando que: «uno de los procedimientos reabiertos en la Argentina es el objeto de procedimiento español contra Cavallo»... Y hasta un certificado confeccionado el 11 de febrero de 2004, a pedido de Oscar Cavallo, padre y apoderado del marino preso, firmado por el secretario del juzgado, Diego Slupski, por el juez federal Torres y rubricado por el camarista Eduardo Luraschi en el que se lee en el último párrafo: ...»según surge del requerimiento fiscal presentado el día 20 de febrero de 1987 por los Fiscales ante la Excma. Cámara de Apelaciones en lo Criminal y Correccional Federal Dres. Julio César Strassera y Luis Moreno Ocampo a fs. 3570/3671, Miguel Angel Cavallo se encuentra mencionado como imputado, por haber participado en los tormentos a los que fueran sometidos Telma Jara de Cabezas, Nora Wolfson, la «señora Rosa», solicitando se le reciba declaración indagatoria por los casos 55 al 281".

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