La comunidad judeo-argentina intentará el domingo dejar de lado sus diferencias internas para recordar en unidad el décimo aniversario del brutal atentado terrorista contra la sede de la AMIA que causó 85 víctimas fatales. Sin embargo, no se descarta que en al menos dos de los tres discursos que se escucharán esa mañana surgirán durísimos cuestionamientos a la Justicia y a los organismos de inteligencia y de seguridad que actuaron en la investigación del hecho.
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Así lo adelantó a este diario Abraham Kaúl, presidente de la mutual judía, quien dijo que el próximo domingo frente al edificio de Pasteur 633 «vamos a pedir un minuto de silencio por la Justicia y los organismos de seguridad de la Argentina, porque están muertos». Explicó que atribuía esa «muerte» a «tres actitudes irresponsables: la de los organismos de inteligencia, que al no haber esclarecido el atentado contra la embajada de Israel, tampoco estuvieron en condiciones de prevenir el segundo atentado, y nos dejan indefensos ante un posible tercero; quienes investigaron el ataque contra AMIA, que en las tres primeras semanas no sólo no lo aclararon, sino que destruyeron las pocas o muchas evidencias que había; la del juez Juan José Galeano, que con su pago irregular a Carlos Telleldín (no registrado, además) embarró toda la causa y podría provocar la libertad de los implicados. Y Canicoba Corral se acordó siete meses después de que era el juez de la causa...».
A lo largo de esos ejes, entonces, correrá el discurso de Kaúl, que será el segundo que se escuche a partir de las 9.56 del domingo. Antes hablará el dirigente tucumano Jaime Salomón, presidente de la DAIA para el interior, y luego un representante de los familiares de las víctimas, ya designado, pero cuyo nombre se dará a conocer horas antes del acto. El hecho de que hable Salomón es considerado como un gesto de la dirigencia de la DAIA de apaciguamiento de la disputa que mantiene con sus pares de la AMIA. De todos modos, Jorge Kirszenbaum, presidente en ejercicio de la DAIA, estará presente en el acto. «Me habían invitado varias entidades de Estados Unidos para hablar en sus actos en Nueva York y Washington, pero estaré en Pasteur 633», dijo el dirigente a este diario.
También se confirmó la presencia de Néstor Kirchner, que en las últimas horas hizo todo lo posible para evitarse un disgusto en el palco: prometió subsidios para las víctimas, decretar duelo nacional el próximo día 18 y hasta convertir el 18 de julio en Día Nacional de Recordación de las Víctimas de Atentados Terroristas; todo esto, hasta ahora, promesas que al menos le garantizarían un domingo sin abucheos ni malos tragos.
En lo que hace al acto en sí, se espera que el hecho de que sea el décimo aniversario, sumado a la inminencia de la sentencia en el juicio por la denominada «conexión local» y a que se realizará un domingo, hará que la concurrencia supere el promedio de los últimos años. En este sentido, la AMIA declaró asueto de toda la jornada en las entidades de la comunidad (básicamente clubes, templos, actividades infantiles y juveniles) con el obvio fin de alentar la participación en la asamblea.
La rememoración comenzará a las 8, cuando un grupo de 28 sobrevivientes a la explosión del 18 de julio de 1994 se reunirá en el patio interno del edificio; a las 9.56, sonará la sirena, se encenderán las velas (una por cada uno de los fallecidos en el ataque) mientras se leerán los nombres de las víctimas; después será el turno de los discursos, en los que seguramente se escucharán balances de lo sucedido en estos diez años y la inquietante posibilidad de una absolución o la libertad por falta de méritos de los policías imputados y hasta de Carlos Telleldín, sindicado como el que entregó la trafic blanca usada en el atentado a los terroristas iraníes. Kaúl dijo que «lamentablemente el dictamen de la Cámara no dirá la verdad sobre el atentado, pero Juan José Ribelli a nuestro criterio no respondió tres preguntas básicas: qué hacía en Foz de Iguazú el 8 y 9 de julio de 1994; el origen de los u$s 2,5 millones que recibió por esa fecha; por qué se ve a su defensor Mariano Cúneo Libarona negociando con la SIDE 'canjear' al policía Ibarra por otro de apellido Alí».
Y si bien los dirigentes comunitarios dicen que no es el momento de hablar del tema, podría darse el absurdo de que la AMIA, la DAIA y hasta los familiares deban hacerse cargo de las costas del juicio en caso de que los acusados sean absueltos. Todo esto estará en los discursos y los silencios del domingo.
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