30 de diciembre 2003 - 00:00

Fallo con extraña alusión

El extenso fallo del juez Norberto Oyarbide contiene un párrafo que, sin dudas, llama poderosamente la atención. Veamos: «Beraja, como máxima autoridad del banco, indiscutido referente y líder de la colectividad judía en la Argentina, es quien no sólo conducía los hilos del entramado lícito de la entidad bancaria sino de la organización ilícita que a expensas de ésta se montaba». Lo llamativo, sin dudas, es que el magistrado mezcle dos temas que claramente no tienen nada que ver: la condición de dirigente comunitario de Beraja y su actividad (lícita o no, lo determinará la investigación) como banquero. Y si bien es cierto que desde vastos sectores de la comunidad judía se ha criticado y hasta atacado con inusual dureza el rol que le cupo a Beraja como presidente de la DAIA en las épocas más negras de los judíos argentinos (dos atentados, empobrecimiento generalizado, cierre de escuelas y clubes por imposibilidad económica de mantenerlos abiertos), sus relaciones con el gobierno de entonces y hasta haber utilizado supuestamente su «influencia» como presidente de la DAIA para conseguir ventajas para el Mayo, no parece que la frase de Oyarbide sea la más feliz. Gilbert Lewi, actual presidente de la DAIA e insospechable de mantener contacto alguno (ideológico o personal) con su ahora procesado predecesor, dijo a este diario que «Beraja nunca mezcló los temas institucionales con los comerciales. Me parece que lo que está diciendo Oyarbide es que habría utilizado su liderazgo para captar fondos, pero la verdad es que no está demasiado claro. De todos modos, DAIA, en este caso, no tiene nada que ver; nos duele su situación, desde ya, por tratarse de un ex presidente, pero se trata de un problema claramente personal». No parece haberlo entendido así Oyarbide, quien en su fallo eligió vincular la fe de Beraja con su supuesta condición de estafador.

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