22 de noviembre 2004 - 00:00

Intentan cerrar el "enredo Zaffaroni"

Eugenio Zaffaroni
Eugenio Zaffaroni
La Corte Suprema de Justicia intentará avanzar esta semana en la búsqueda de un acuerdo sin fisuras que le permita aclarar el sentido final del fallo «Bustos», que convalidó la pesificación de los depósitos bancarios.

El Supremo Tribunal intentará salir del enredo que provocó el voto de Eugenio Zaffaroni, que obliga a los jueces a fallar en favor de los ahorristas en depósitos de hasta 70 mil dólares; y a los bancos, a devolver ese monto en la moneda de origen.

Los jueces pretenden que antes de la feria judicial haya un fallo pesificador que establezca con claridad cómo deben proceder los tribunales inferiores. Es decir, la nueva acordada será una especie de «manual Peuser» que pondrá especial atención en los efectos y en explicar cómo se debe actuar para los casos de amparos por la pesificación. No se detendrá en discutir la constitucionalidad de las medidas de emergencia económica, dictadas durante el gobierno de Eduardo Duhalde. Ese es un tema superado, que reúne el acuerdo de todos los ministros.

Ese «acuerdo único» debe alcanzar, también, al próximo fallo sobre la pesificación hipotecarias contraídas por fuera del sistema bancario y sobre el cual existen interpretaciones encontradas.

• Planteos

La cuestión fue llevada a la reunión del martes pasado, pero los jueces no lograron aunar posición y emitir un pronunciamiento sobre una veintena de planteos de nulidad de la pesificación que el tribunal tiene sobre la mesa.

Sin
Enrique Petracchi (excusado de votar en las causas de la pesificación), con Carlos Fayt en franca oposición y con un Zaffaroni vacilante, el tribunal no alcanza la mayoría para emitir un nuevo fallo sobre la pesificación. Sólo tiene cuatro votos.

Pese al apresuramiento de algunos ministros (los más inquietos son
Augusto Belluscio y Antonio Boggiano), la idea es que exista un «compás de espera», hasta que se produzca el casi seguro ingreso en la Corte de Ricardo Lorenzetti (a mediados de diciembre) y de Carmen Argibay (en febrero).

Sin embargo, esta postura no termina de convencer a, por lo menos, tres jueces supremos, entre los que está enrolado Petracchi. El trío de ministros está preocupado porque se avecinan nuevos casos de
rebeldía judicial, y la Corte comienza incomodarse con el permanente desafío de los jueces menores y, ahora también, el del Consejo de la Magistratura. Así, plantean que el problema no es de coyuntura, sino de estructura, porque:

• La posición
« zaffaroniana» gestó una catarata de fallos contra los bancos privados, que ya en setiembre habían registrado en sus balances una pérdida de 32 millones de pesos por culpa de los amparos.

• El criterio de
Zaffaroni produjo un distanciamiento entre los miembros de la Corte. En el nuevo tribunal ya nada es color de rosa como en sus comienzos. Dos ministros tuvieron que hacer ingentes esfuerzos por convencer al penalista de estampar su firma en la acordada del martes pasado en la que se suspendió el aumento a los judiciales (algo similar sucedió con Elena Highton de Nolasco). Trinaba de bronca el penalista, porque le había dicho al moyanista Julio Piumato que el incremento salarial era «un acto de justicia» y luego firmaba a las espaldas del gremialista un fallo que decía todo lo contrario. Dicen que Zaffaroni comentó a sus colaboradores que, antes de no poder caminar por la calle con la cabeza en alto, está dispuesto a dejar su silla en la Corte Suprema.

• Esta semana habrá más jueces que desoirán el fallo Bustos y se sumarán a la línea antipesificación que, en primera instancia, imprimió el juez
Martín Silva Garretón y, en segunda,, las salas I, II y IV del fuero Contencioso Administrativo.

• Por fuera de los Tribunales, se está gestando un Recurso de Inaplicabilidad de Ley (RIL) para obligar a las cinco salas del fuero Comercial a llamar a un plenario y que uniformen el criterio sobre la validez o la ilegalidad de la pesificación. Es decir, si apoyarán o no el pronunciamiento de la Corte Suprema. En estos tribunales existe mucha incertidumbre sobre lo que ocurrirá en materia de deudas extranjeras, contratos en moneda extrajera, con las obligaciones negociables, deudores morosos en dólares, los depósitos en dólares y los depósitos judiciales en dólares. Algo similar se prepara para las nueve salas del fuero Civil, cuyos integrantes aún no han alcanzado una postura única con respecto a la pesificación.

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