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Obvio: querellantes reclamaron decapitar a toda la Casación
Néstor Kirchner
Quien debería estar atento a los intentos de descabezamiento es el ex presidente de la Casación Juan Carlos Rodríguez Basabilvaso. Su nombre fue lanzado en la mesa como uno de los responsables de demorar los juicios contra los militares acusados de crímenes de lesa humanidad.
Ayer, en la cabecera de la «gran mesa» de los consejeros -un coqueto y enorme mueble de roble armado por la casa English Style que entonces costó entre 40 mil y 60 mil pesos/dólares- fue prolijamente dispuesto para las representantes de las Abuelas de Plaza de Mayo, Nora Cortiñas y Mabel 'Tati' Almeyda de Madres de Plaza de Mayo-Línea Fundadora. Estaban flanqueadas por Rodolfo Yanzón, Graciela Daleo (la misma a la que Bisordi llamó delincuente terrorista) y Marcelo Conti, hijo del escritor Haroldo Conti.
La primera en exponer fue Daleo, quien se presentó como una sobreviviente de la Escuela de Mecánica de la Armada. Dijo que la Casación «sigue trabajando por la impunidad» de los ex jefes militares y no dudó en asegurar que «el Poder Judicial fue cómplice del modelo de impunidad y de aquellos que delinquen desde el Estado al judicializar la teoría de los dos demonios».
La dirigente reclamó a los consejeros «medidas» para que los miembros que se hagan cargos de los expedientes contra militares «sean distintos de éstos».
«Treinta años sin Justicia producen desazón», expresó el hijo de Conti ante el presidente del Consejo, Pablo Mosca, y los vocales Luis Cabral, Miguel Gálvez, Marcela Losardo, Carlos Kunkel, Diana Conti, Nicolás Fernández, Mariano Candiotti, Santiago Montaña, Ernesto Sanz, Federico Storani y María Laura Leguizamón.
Yanzón, el último en exponer, opinó que la Cámara de Casación tiene una «actitud obstruccionista» en relación con las causas que implican a ex oficiales de la Marina y el Ejército, y precisó que en el tribunal «hay más de 200 planteos sin resolver».
Además desconfió de la imparcialidad de los camaristas: «De qué imparcialidad me hablan si van a misa con (Antonio) Baseotto. No nos oponemos a la misa, pero hacerlo con Baseotto es censurable».
Al término de la presentación, los querellantes se sumaron a manifestantes que esperaban en la vereda y se camuflaron dentro de dos grandes embudos simbolizando la actuación de los jueces frente a las causas por violaciones a los derechos humanos.
La agrupación anunció un escrache frente al domicilio del camarista Alfredo Bisordi el próximo 28, donde llegarán desde la estación Villa Pueyrredón de esta Capital para concentrarse media hora antes.
En tanto, el próximo paso del Consejo es la declaración de «admisibilidad» de la denuncia, pero Diana Conti, presidenta de la Comisión de Acusación y Disciplina, consideró que el mismo ya se había dado por cumplido «porque sino -reflexionó- los pedidos de remoción se hubieran rechazado 'in límine'» (sin sustanciación)».


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