9 de agosto 2002 - 00:00

Poco serio desfile de "anónimos" para complicar a Menem

En la jugada de las internas del PJ en noviembre la gran novedad de ayer fue que también criticó los decretos el más beneficiado, el candidato José Manuel de la Sota. Pero no fue la única decepción: también se hacen pedazos los intentos del monopolio "Clarín" que, dentro de la jugada delasotista, asumió el compromiso con el gobierno de crear permanentes focos judiciales para desgastar al temido candidato Carlos Menem. El precio del acuerdo "Clarín", Duhalde y De la Sota es conocido y alto. Apenas se firme el acuerdo con el Fondo Monetario sacar por Diputados la "ley cultural", ya con media sanción del Senado, que evitaría que el diario de Noble-Magnetto pudiera ser tomado por los acreedores externos de casi 2.000 millones de dólares. Precisamente la "ley cultural" para "Clarín" busca establecer que externos de medios "culturales" no puedan tomar más de 30% accionario. Es la medida justa para el monopolio que ya entregó 18% a Goldman Sachs y en el peor de los casos mantendría la conducción con 52%. Claro que el Fondo Monetario sabe lo que se trama en la Argentina y se limitaría en un acuerdo tan buscado a postergar un año los pagos argentinos ante organismos internacionales pero ni un centavo de "plata fresca" como recibieron Brasil y Uruguay en estos días. El monopolio "Clarín", en consecuencia, con sus "pedidos" sigue siendo muy costoso para la Argentina y siempre se dice que "mejor sería estatizarlo". Téngase en cuenta que, además de "ley cultural" está gestionando con Techint pasarle deuda externa al Estado para salvarse como empresa pero agravando la pública. Por si no fueran pocos los daños que significa "Clarín" con sus exigencias al gobierno y legisladores no aporta nada sino que resta al propósito del duhaldismo. Defendió los decretos cuando todos los medios y políticos lo criticaron y eso jugó en contra porque se sabe que ese monopolio no informa objetivamente sino en función de sus intereses económicos. Lleva testigos al juez Oyarbide buscando incriminar al ex presidente pero resultan falsos o con aval de personas muertas (el remisero que invocó al fallecido Jorge Vives, de Philip Morris). Yerra continuamente en informaciones en busca de distorsionarlas.

Otro testigo de identidad reservada -de esos que entusiasman al monopolio «Clarín»- fue llevado ayer al juzgado federal de Norberto Oyarbide por el fiscal Carlos Stornelli, pero la mujer se negó a declarar cuando se le comunicó que tendría que hacerlo bajo juramento y dentro del marco del objeto procesal de investigar cuentas en Suiza de Carlos Menem. Este hecho pone en evidencia la manipulación que se produce con personas que ligeramente se presentan en los juzgados a declarar contra ex funcionarios que son blanco de persecuciones judiciales y mediáticas.

La mujer, cuyo nombre, no trascendió fue acompañada por un ex periodista del monopolio «Clarín» -empeñado en acusar a Menem de cuanto delito anda suelto-pero previamente pasó por la oficina de Stornelli, quien no disimuló su malestar cuando la testigo no quiso declarar ya que iba a plantear que su ex marido -con quien vivió en Miami y mantiene una disputa conyugal por la tenencia de un hijo-sería testaferro de Ramón Hernández, el ex secretario privado de Menem.

El método se habría repetido el martes con otro testigo de identidad reservada que dijo ser chofer de una remisería que suele prestar servicios a la tabacalera Massalín Particulares. El hombre ligeramente mencionó que un gerente de la empresa de apellido Figueiras le habría confiado en el transcurso de un viaje que «habían tenido que depositar $ 30 millones al 'Turco' en Suiza», sin efectuar otras precisiones. Para colmo, la fuente de ese dato sería Jorge Vives que no puede refutar porque falleció. La tabacalera amenazó iniciar juicios por los daños que le habrían producido estas operaciones mediático-judiciales.

•Omisión

Ayer, el criticado fiscal insistió para que en el exhorto a Suiza ya enviado por Oyarbide se agregue la acusación contra Menem de presunta falsedad ideológica de instrumento público por haber omitido declarar una cuenta en Suiza abierta en 1986 a nombre de su ex mujer, Zulema Yoma y de su hija, Zulemita Menem. Por esta acción del ex mandatario, la Oficina Anticorrupción que dirige el ex juez José Massoni y depende del ministro de Justicia y Seguridad, Juan José Alvarez, denunció a Menem por «omisión maliciosa» lo que abrió este nuevo proceso judicial contra Menem. Oyarbide pidió información sobre la existencia de cuentas bancarias no sólo de Menem y Hernández sino de Zulema Yoma, Zulema María Eva (Zulemita) Menem, de la sucesión de Carlos Menem (hijo), Héctor Fernández, Alberto Kohan, Armando Gostanian, Armando Gostanian (hijo) y la sociedad «Red Spark International Foundation Incorporated».

•Solicitud

El pasado lunes 5, Oyarbide -su juzgado permaneció abierto durante toda la feria judicial a raíz de esta denuncia del organismo del gobierno el 24 de julio último para no entorpecer la celeridad del proceso-despachó a Suiza, vía la Cancillería como establece la legislación internacional en materia de extradiciones y tratados judiciales, una solicitud de investigar si Menem posee cuentas abiertas en ese país con fondos ilícitos, presuntamente abiertos con el «pago de un soborno por parte del gobierno de la República de Irán para encubrir y/o entorpecer el esclarecimiento del luctuoso atentado terrorista a la AMIA». El pedido se hizo eco de la publicación del diario norteamericano «The New York Times» que rescató dichos de un ex espía iraní sobre el pago de esa supuesta coima por $ 10 millones «a un funcionario del gobierno de Menem».

El exhorto de Oyarbide está basado en lo que establece el Código Procesal Argentino, la Ley argentina 24.767 de Cooperación Internacional en Materia Penal, Ley argentina 8.348 que ratificó el tratado de Extradición con Suiza firmado el 21 de setiembre de 1906 y la Ley Federal Suiza que precisa minuciosamente los delitos por los cuales ese país levanta el secreto bancario: narcotráfico, contrabando de armas y terrorismo. Al estar en investigación el caso AMIA, es el único encuadre que se le puede pedir a los suizos por parte de Oyarbide por lo que -si accede al pedido de Stornelli para ganar tapa en los diarios-se corre el riesgo de que Suiza rechace el requerimiento como ya lo hizo con el cuestionado juez Jorge Urso por la investigación de la venta de armas a Croacia y Ecuador.

Pero, además, este petitorio debería se presentado por el juez natural de esta causa,
Julio Speroni, quien entiende que sólo lo hará si de esa investigación -contrabando de armassurgiera que Menem se enriqueció ilegalmente como producto de ese supuesto delito del que, hasta hoy, se encuentra con falta de mérito.

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