30 de noviembre 2004 - 00:00

Sanción a «Clarín» por hacer plagio

Nadie ignora que el monopolio «Clarín» es una acechanza para el país (su último tentáculo lo lanzó para intentar copar también la edición de los textos de educación escolar). El gobierno lo sabe, pero le es cómodo usarlo aunque sepa que algún día lo traicionará como hizo siempre. Los legisladores y políticos le temen porque los amenaza con no darles difusión y hasta efectuarles campañas en contra. Pero, inesperadamente a decir verdad, jueces desafían las amenazas y dan fallos contra el pernicioso monopolio. Trascendió que al salir esta noche a la calle la revista «Gente» incluirá un importante informe sobre cómo «Clarín» le robó la idea, los bocetos y hasta el tipo de letras de una revista «Mega» para lanzar sin ningún escrúpulo un plagio como la revista «Genios». En pocos meses, al monopolio lo sancionaron varias veces: en Cámara de Apelaciones a «Clarín» y a la animadora de «Canal 13» María Laura Santillán; a «Clarín» lo condenó la Sala F de la Cámara de Apelaciones en lo Civil; lo mismo la Corte Suprema (anterior) por involucrar a menores; la Justicia de Salta a «Clarín» y a su comunicador Juan Miceli por inventar falso turismo sexual de menores (disfrazó de nena a una mayor de edad para fraguar una nota periodística); a «Clarín» y otros 3 miembros de su staff los condenó la Justicia por difamar al juez Daniel Llermanos acusado de «sacapresos» sin prueba alguna. Ahora una Cámara de Apelaciones en lo Penal ordenó el procesamiento de 4 ex empleados de Editorial Atlántida por haber robado para «Clarín» un proyecto de revista. Por presentación del abogado Fontán Balestra, también se ordenó el interrogatorio como «imputado» del directivo de «Clarín» Héctor Mario Aranda por eventual participación en el plagio concretado. Aranda habitualmente da conferencias sobre ética periodística...

La prueba del delito: a la izquierda, la tapa del proyecto «Mega» de Atlántida, robado por empleados infieles. A la derecha, el primer número de «Genios», del monopolio «Clarín», hecho por esos mismos empleados. Huelgan los comentarios.
La prueba del delito: a la izquierda, la tapa del proyecto «Mega» de Atlántida, robado por empleados infieles. A la derecha, el primer número de «Genios», del monopolio «Clarín», hecho por esos mismos empleados. Huelgan los comentarios.
El monopolio «Clarín» sufrió una nueva derrota en los estrados judiciales, en relación con un caso de flagrante plagio denunciado por la Editorial Atlántida. Hoy por la noche, la revista «Gente» publicará un extenso informe titulado «Hace seis años dijimos esto, y hoy la Justicia nos da la razón». Se trata de un fallo de una Cámara en lo Penal que ordena el procesamiento de ex empleados de la editorial y la indagatoria de un alto ejecutivo del monopolio, en relación con el delito de «defraudación a la propiedad intelectual».

El caso arrancó en marzo de 1998, cuando el monopolio lanzó la revista «Genios» coincidiendo con el inicio de las clases de ese año. Lo que entonces adujo «Atlántida» fue que casi todos los materiales incluidos en esa publicación (textos, dibujos, mapas, fichas, etc.) habían sido elaborados durante todo el año anterior por personal de su editorial, que por entonces trabajaba en sus revistas « Billiken» y «Mickey Total».

Quien dirigía ese equipo de trabajo era Pablo Colazo, uno de los responsables -según el fallo del tribunal, que lleva las firmas de los jueces Gustavo Bruzzone y Carlos Ebert-del delito de « defraudación a la propiedad intelectual» cometido en perjuicio de la empresa de la familia Vigil.

Según pudieron probar los abogados de la acusadora ante la Justicia penal, el grupo de trabajo encabezado por Colazo se llevó consigo todo el material del proyecto «Mega» que desarrolló para su empleador Atlántida. El ahora procesado reconoció haber sido contratado por el monopolio «Clarín» en octubre de 1997 justamente para desarrollar un producto del que el grupo Noble-Magnetto carecía: una revista infantil. Pero los abogados de Atlántida demostraron que lo hizo «mientras estaba en relación de dependencia y cobraba su salario de Atlántida».

De todos modos, no quedan dudas del plagio: tal como publicará «Gente», la editorial de los Vigil conservó los «monos» del número cero de «Mega», que coinciden hasta en la ilustración de tapa del número uno de « Genios». Esas «coincidencias» incluyen el logo de tapa, las notas publicadas en el interior (el oso panda como especie en extinción, el grupo Hanson, etc.) y la designación de secciones («Enigmas» para la de entretenimientos, por caso). Se llegó al extremo de que la ficha sobre «Los Aztecas» había sido preparada para ser publicada con «Billiken», para ser luego descartada por Colazo; un año después, apareció en el número 1 de «Genios». Obviamente, con el correr de los números sucesivos, los contenidos fueron variando y hasta el logotipo de la revista del monopolio se modificó, pero esto sólo funcionó como la tácita admisión de que se trataba de un plagio: nadie modifica un producto editorial exitoso en el segundo número. Efectivamente, al principio «Genios» resultó un éxito de ventas, habida cuenta del «expertise» de cerca de un siglo de Atlántida en revistas infantiles («Billiken» tiene casi noventa años) y también del abrumador apoyo de los medios controlados por el monopolio (los diarios «Clarín», «Olé» y «Página/12», la revista «Elle», las radios «Mitre» y «La Cien», el « Canal 13», el canal de cable TN, la empresa de cable Multicanal, el portal de Internet Ciudad, etcétera).

• Sustracción

En su presentación, los abogados de Atlántida -del estudio Fontán Balestra- afirman que «tanto la idea como los materiales elaborados en virtud de la idea fueron sustraídos de sus legítimos autores y utilizados por una revista de Arte Gráfico Editorial Argentino (AGEA, el «holding» del monopolio «Clarín») consumándose así una defraudación a los derechos intelectuales tanto como una defraudación en general, al haberse apoderado fraudulentamente de bienes y servicios pagados por nuestros representados».

En virtud de las pruebas aportadas y los abrumadores testimonios, el tribunal resolvió «decretar el procesamiento, sin prisión preventiva, de Pablo Daniel Colazo, Ricardo Armando Pulgar, Héctor Eugenio García Blanco y Liliana María Gioia por considerarlos prima facie responsables del delito previsto en los artículos 71 y 72 de la Ley 11.273, trabando embargo sobre los bienes o dinero de los nombrados hasta la suma de $ 240.069,67». El fallo agrega,en relación con Héctor Mario Aranda, «funcionario de la editorial Arte Gráfico (del grupo «Clarín») que «se ha reunido el estado de sospecha como para recibirle declaración en carácter de imputado». Aranda, según sus propios dichos, fue el «responsable» del proyecto «Genios».

La causa continuará con la devolución de las actuaciones al Juzgado de Instrucción Nº 16, que deberá tomar indagatoria como imputado al citado Aranda y a otros tres imputados en el delito.

• Testimonios

Cabe apuntar que entre los testimonios recogidos por el tribunal penal están los de una docena de colaboradores de Colazo en Atlántida, los que dijeron que todo el material que elaboraron a pedido de su jefe era para el proyecto «Mega», y que se enteraron de que sería utilizado en «Genios» con la aparición del primer número de esta publicación.

El estudio
Fiorito también lleva adelante la demanda civil, en la que Atlántida reclama una fuerte indemnización al monopolio «Clarín» en función de los «graves daños económicos sufridos a causa del plagio de su proyecto 'Mega' perpetrado por 'Clarín'».

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