La industria de la fundición arrancó el año en su piso histórico, una constante dentro del entramado productivo. La demanda cayó 19,4% interanual, ubicándose en 38,8%. Por su parte, la capacidad instalada cerró enero en 40,27%. Eso representa una caída de 4,24 puntos respecto de diciembre, quedando muy por debajo del promedio anual de 44,3% que registró el sector a lo largo de todo 2025. Se tratan de los peores datos desde que la Cámara de Industriales Fundidores de la República Argentina (CIFRA) comenzó a publicar este relevamiento, en enero de 2024.
La actividad de la fundición se hundió 19,4% y tocó el nivel más bajo desde que hay registros
El relevamiento mensual de la Cámara de Industriales Fundidores registró en enero la peor marca desde el inicio del informe en 2024: pedidos en firme en 38,8% y apenas 3 de cada 10 empresas cubriendo sus costos operativos. Oil & Gas y maquinaria agrícola traccionan, pero el consumo doméstico es casi nulo.
El 83% de las empresas redujo su rentabilidad en enero.
Ambos indicadores vienen deteriorándose en forma sostenida desde el primer trimestre del año pasado, cuando la actividad rozó el 51% en marzo de 2025, y la lectura actual marca el piso de la serie. El informe, que concentra a empresas que representan aproximadamente el 80% del volumen de mercado del sector, refleja con claridad la magnitud del ajuste que atraviesa la rama.
Empleo y rentabilidad bajo presión
Aunque el 47,22% de las empresas informó que su plantilla se mantuvo sin cambios —la categoría dominante—, más de la mitad registró algún grado de reducción: el 38,89% declaró una baja leve del personal y el 13,89% restante, una caída sustancial. Ninguna empresa reportó incrementos de dotación, lo que consolida un escenario de ajuste en el empleo sectorial sin signo alguno de expansión.
El cuadro se completa con números alarmantes en materia de rentabilidad. El 47% de las firmas relevadas informó una caída sustancial de sus márgenes y el 36% adicional registró una baja leve, lo que deja al 83% del sector con rentabilidad en retroceso.
El restante 17% declaró estabilidad y, nuevamente, ninguna empresa reportó mejoras. El indicador de punto de equilibrio ratifica la gravedad de la situación: apenas el 30,56% de las compañías logró cubrir sus costos operativos durante el mes, mientras que el 63,89% no alcanzó ese umbral mínimo de viabilidad.
Oil & Gas y agro, las únicas ramas con tracción real
El termómetro de demanda por segmento de mercado —que mide la frecuencia con que las empresas fundidoras identifican actividad o requerimientos en cada rubro— expone una concentración de la demanda en sectores vinculados a la energía, el agro y la industria pesada. Oil & Gas lidera con 31,76%, seguido por Maquinaria Agrícola (29,26%), Automotriz/Utilitarios (27,83%) y el sector Siderúrgico (27,27%).
Instalaciones de Redes de Agua (25%) y Minería (20%) conforman un segundo bloque de demanda relevante, mientras que en un nivel intermedio aparecen Máquinas Herramientas (19,17%), Matricería-Moldes (17,27%), Tractores y Máquinas Viales (16,67%) e instalaciones eléctricas y luminarias (15%).
En el fondo del ranking se ubican Generación de Energía (10%), Industria Naval (8,18%), Ferrocarril (7,69%) y Mobiliario Urbano (6,67%). El dato más elocuente del mes es el de artefactos electrodomésticos de línea blanca y menaje: prácticamente cero (0,01%), confirmando que los segmentos ligados al consumo de los hogares atraviesan una contracción prácticamente total.
Cautela hacia adelante, pero sin señales claras de rebote
Las perspectivas para los próximos meses muestran una mejora marginal pero no alcanzan para revertir el clima de precaución. Las expectativas de demanda futura se ubicaron en 40,4% y las de uso de capacidad instalada en 41,9%, ambas levemente por encima de los registros efectivos de enero, pero aún en niveles que la propia cámara califica como bajos.
En lo que hace al frente exportador, el panorama es mixto. Los pedidos en firme para exportación se situaron en 37,9%, incluso por debajo del indicador general de demanda doméstica, pero las expectativas de pedidos futuros de exportación treparon al 44%, la brecha más amplia entre actividad corriente y perspectiva del informe.
Para CIFRA, esa divergencia indica que las empresas que venden al exterior perciben que el contexto internacional les ofrecerá mejores condiciones en los próximos meses, aunque la actividad efectiva todavía no lo refleja. Vale destacar que el 75% de las firmas relevadas no exporta actualmente y sólo el 16,67% lo hace en forma regular.



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