“La transformación de mi hermana a la ortodoxia me puso en jaque sobre mi propia elección de vida”, dice Natalia Slovediansky, quien escribió y protagoniza “La papa”, que luego de exitosas temporadas en el off pasa al Paseo La Plaza. Con actuaciones de Mariana álvarez, Alejandro Cohen, Hernán Mira y Florencia Rodríguez Zorrilla, la obra se verá desde el domingo 28 de enero con dirección de Nicolás Salischiker. Dialogamos con la autora y protagonista y el director.
- ámbito
- Edición Impresa
“La papa”: otra obra exitosa que transmigra del off a Corrientes
Diálogo con Natalia Slovediansky, autora y protagonista, y Nicolás Salischiker, director, de este drama que se centra en la identidad judía pero que va más allá y plantea conflictos de clase y de ideología.
Periodista: ¿Como vivió el cambio drástico en la vida de su hermana?
Natalia Slovediansky: Con mucha resistencia, me daba miedo cómo se iba a modificar nuestra relación, que me exigiera cosas. Fue la última de mucha gente cercana y querida que se convirtió. La ortodoxia me iba quitando personas. Con eso no digo que tenga la culpa la religión.
P.: ¿Cómo pasó de la vivencia al guión?
N.S.: Fueron muchos años de terapia y de meterme profundo. Me decían que lo transformara en arte, cada vez que contaba mi historia familiar generaba curiosidad en otros. Me empezó a divertir hablar de esto, me daba placer compartirlo. Era una idea pero el proceso de escritura es muy solitario y requiere ser autodidacta, me anotaba ideas pero sentarme a hacerlo ocurrió en un seminario de dramaturgia en Ecuador. Quería escribir un monólogo pero el primer ejercicio fue hacer un diálogo entre dos que derivó en muchos más personajes. Esa versión fue supervisada por una profesora de letras que no venía de la dramaturgia y la presenté a dos o tres concursos que no ganó, profundicé, repensé, hasta que empezamos a ensayarla y aparecieron nuevas capas y nuevas reescrituras.
P.: ¿Qué le interesó de la obra para querer dirigirla?
Nicolás Salischiker: La autora es amiga mía y me acercó el proyecto porque sabía que mi historia era similar a la de ella, mi hermana también se convirtió a la ortodoxia. Lo tomé como una oportunidad para poder sanar cosas de mi propia historia, también me atraviesa en forma personal.
P.: ¿Es un homenaje a su hermana?
N.S.: Es un homenaje a ella, nuestro vínculo y todas las mujeres porque además de mi hermana hay una mujer que las cría y las cuida, así que también es para aquellas que crían hijos propios y ajenos. Mi hermana no quería leerla, decía que confiaba en mi mirada, y yo tenía mucho miedo de que la viera. Pero vino y le pareció interesante la forma, los recursos y luego se animó a presentarse y hablar con el público. Ella se siente más despegada de la historia porque la vivencia fue muy diferente para ambas.
P.: ¿Qué otros temas aborda la obra?
N.S.: Las diferencias ideológicas dentro de un vinculo que puede no ser familiar, plantea cuestiones de clase, porque las hermanas están criadas por una mujer de otro país mientras los padres de ellas trabajan, entonces refleja cómo la clase media argentina ha vivido en los ´90. Toca el tema de los duelos cuando algo se modifica, habla del respeto a las diferencias, ideológica, política, sexual, veganismo, religión.
Ni. Sa.: Habla de la unión, encontrar puentes para convivir con las diferencias como sociedad y entre personas. Son temas universales, lo más rico es cómo lo cuenta y sus recursos.
P.: ¿Por qué cree que llamó la atención y llenaron siempre?
N.S.: Toca un tema profundo de manera sencilla. Combina humor con emoción, no es golpe bajo ni una comedia liviana pochoclera, toca fibras esenciales. Estuvimos a punto de estrenar en 2020 y ese año encerrados mantuve la llama, organicé charlas vituales, la moví. Cuando estrenamos había mucha gente con ganas de verla. Se armó el boca en boca pero también hicimos trabajo de producción.
Ni.Sa.: Nos dimos cuenta de que a la función vinieron judíos y no judíos y el mensaje trasciende la religión, es judía como católica o musulmana con el mismo mensaje. La obra interesó porque tiene recursos y se logró encontrar el limite delicado entre emocionar, entretener, divertirse y hasta aprender.
P.: ¿Cuáles fueron los desafíos en cuanto a la puesta?
Ni.Sa.: Combina escenas reales y oníricas, con sueños y delirio, el máximo desafío fue hacer convivir eso. En las escenas de los vínculos los actores tienen un registro de actuación donde se apunta a lo orgánico, natural y real, sin ser impostado. La mayoría de los actores salvo la protagonista interpretan varios personajes, con momentos musicales y hasta hay un momento de autoayuda que parece un sketch televisivo, hay otros momentos de pura emoción con monólogos.
P.: ¿Cómo ve este momento para los judíos?
N.S.: Complejo, triste, nos invita a unirnos, hacernos fuertes, la obra invita a convivir desde las diferencias. Nos toca transitar esto una vez más. Pasé por muchas etapas de estar más cerca o lejos de la religión, soy judía por elección, me ha dado muchísimas enseñanzas, me gusta la vida espiritual, los valores que el judaísmo tiene, este contexto refuerza mi judaísmo, identidad y me hace valorar el camino de mis antepasados.


Dejá tu comentario