Se los conoce por muchos nombres: diamantes de laboratorio, diamantes hechos por el hombre o diamantes cultivados en laboratorio, entre otros. Pero más allá del término que se use, a simple vista es imposible diferenciarlos de los diamantes naturales.
Que estos diamantes no se formen en la naturaleza no significa que no sean auténticos. Lo que hacen varias joyerías hoy en día, utilizando tecnología avanzada, es tomar el elemento base que forma un diamante, conocido como semilla, y someterlo a las mismas condiciones que se dan en la naturaleza.
Son química, física y ópticamente idénticos a los diamantes naturales
Son química, física y ópticamente idénticos a los diamantes naturales
Qué son los diamantes cultivados en laboratorio
Si bien es una práctica sustentable, es en realidad la rapidez y los costos lo que está impulsando a que más marcas opten por crear este tipo de diamantes en vez de usar los naturales. Ya que pueden producir mucho más en menos tiempo y a pesar de que el precio de venta es menor, la cantidad de posibles compradores crece significativamente.
Con estas nuevas posibilidades, se espera que para 2030 el volumen en el mercado global de este tipo de diamantes llegue a alrededor de 19.2 millones de quilates. Statista también comparte que en 2021, el valor del mercado de diamantes de laboratorio se encontraba en más de 20 mil millones de dólares, pero para 2030 se espera que llegue a alrededor de 52 mil millones.
Diamantes cultivados: el negocio millonario de Jesse De Leon
Jesse De Leon es quien está al mando de Liori Diamonds, una empresa con sede en la ciudad de Nueva York. La suerte de su negocio cambió rotundamente cuando en 2021 decidió apostar por los diamantes cultivados en laboratorios. Desde entonces son considerados como pioneros.
Desde entonces, la empresa creció considerablemente, pasando de ser una operación unipersonal a contar con un equipo de siete miembros en Nueva York y Miami, donde abrió una nueva sala de exposición en agosto de 2023. Según De Leon, la empresa alcanzó poco menos de 7 millones de dólares en ingresos anuales durante 2023.
Cuánto salen sus anillos
Ya que estos diamantes sintéticos se producen de manera mucho más rápida, el costo de fabricación es menor. Entonces se venden a la mitad de precio del que se venden los naturales. Esta diferencia se termina notando todavía más mientras si se aumenta el tamaño del diamante, es decir, un diamante de 3 quilates que es cultivado en laboratorio suele costar unos 10.000 dólares, mientras que uno natural del mismo tamaño supera tranquilamente los 40.000 dólares.
Esto implicó una caída en los precios de los diamantes, ayudando a que Liori Diamonds pudiera crecer mucho más. Esta empresa puede hacer que gente que nos es rica ni millonaria pueda, eventualmente, acceder a diamantes, tanto para guardar como para anillos de compromiso, por ejemplo.
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