Se acerca fin de año y las empresas comienzan hacer balances para ver y analizar qué objetivos alcanzaron, pero ya no hay vuelta atrás. Por eso no hay que esperar y se deben hacer proyectos que puedan llevarse adelante obteniendo resultados y haciendo ajustes necesarios para alcanzar la meta propuesta.
El desafío es llegar a enero viendo que puedo hacer para anticiparme a las situaciones que están y van a seguir estando sin que afecte la motivación personal, de los equipos de trabajo.
Algunos se han propuesto objetivos concretos y específicos, los cuáles fueron midiendo y viendo su evolución a través del tiempo pero también sostuvieron esos procesos en el tiempo, otros tienen resultados aleatorios, eso nos habla de inestabilidad, plantearon objetivos, los cuáles consideraron que solamente se medían por los resultados obtenidos a fin de mes, y quizá en un mes decían que los alcanzaban y en otros que estaban por debajo y esa era su medición, son solo resultados “spot”, nada sostenible en el tiempo para evolucionar y crecer.
Hay que desafiarse a planificar objetivos que se puedan alcanzar sin tener que esperar que los resultados lleguen. Estos serían los puntos de inicio para ser líderes del Siglo 21 y para hacer que las cosas sucedan en el 2023:
1- Planificar y organizar con los equipos de trabajo, saber hacer cambios para alcanzar el objetivo.
2- Hacer el seguimiento y control, acompañar el proceso y destrabar cualquier obstáculo que aparezca.
3- Definir un referente que imparta acción, que lidere desde el ejemplo y que tenga autoridad para con el equipo, pero sin imponer.
4- Compartir las buenas prácticas e implementarlas en los otros equipos con su forma, adaptabilidad para implementar lo que funciona.
5- Lograr la estabilidad en los equipos, basados en la confianza y la coherencia.
6- integración de equipos, siendo todos parte, pero cada uno en su rol.
7.Alcanzar la disciplina, es la columna vertebral de cualquier proyecto que quiera ser exitoso dentro de un equipo.
8-Lo emocional es determinante para seguir adelante.
El punto de inflexión está en tener una mirada objetiva, hablando desde los hechos fácticos, quitar la forma de comunicarse personalizando. Por ejemplo, en vez de tener una persona diciéndole a su equipo:” No alcanzaron los objetivos”, “Ustedes no hacen las cosas bien”, “Tienen que mejorar”, “Hay que cambiar”; lo primero que tiene que cambiar es su forma de liderar y la forma de comunicar que tiene con su equipo, diciendo, por ejemplo: “Los objetivos que tiene la empresa en el sector de producción, son de 4 millones, nuestra planta llegó a 3,8 millones”.
“Los factores que influyeron en el resultado fueron falta de materia prima-pérdidas-contaminación de línea, etc”. Poder determinar por ejemplo como equipo de producción, cuáles son los factores a ajustar y quién podría responsabilizarse para hacer la medición e ir ajustando para alcanzar los 4 millones.
CEO y Coach en Emoción en Movimiento.
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