Argentina esconde rincones que parecen creados para una pintura o una película. Algunos nacieron por procesos geológicos que se extendieron durante millones de años, pero otros todavía conservan huellas de comunidades que habitaron el país mucho antes de la llegada de los europeos.
Desde la Puna hasta la Patagonia, a día de hoy existen lugares donde los colores, las formas y la naturaleza crean imágenes que no se ven en ningún otro destino. Estos cinco lugares tienen su propia historia, aventura y vistas que justifican viajar cientos de kilómetros para conocerlos.
Este rincón te ofrece una de las postales más únicas del país.
Gentileza - Argentear
Valle de la Luna
El Parque Provincial Ischigualasto, conocido como Valle de la Luna, está ubicado al norte de San Juan y fue declarado Patrimonio de la Humanidad. Sus superficies rojizas, grises y ocres están acompañadas por formaciones creadas durante millones de años por la acción del viento y el agua.
Entre las figuras más conocidas se encuentran El Hongo, El Submarino y La Esfinge. Además, el lugar conserva fósiles de especies que vivieron hace 180 millones de años, por lo que tiene un gran valor paleontológico. El parque se encuentra a 330 kilómetros de la ciudad de San Juan y puede recorrerse en auto, a pie o en bicicleta. También ofrece caminatas durante cuatro noches alrededor de cada luna llena, cuando el paisaje toma una apariencia todavía más particular.
Campo de Piedra Pómez
En plena Puna catamarqueña aparece un desierto blanco enorme formado por roca volcánica. El Campo de Piedra Pómez ocupa 75.000 hectáreas y se encuentra a más de 3.000 metros sobre el nivel del mar. Su origen se remonta 100.000 años atrás, después de grandes erupciones volcánicas. Con el paso del tiempo, el viento erosionó el material y creó estructuras gigantescas que parecen esculturas naturales.
El mejor lugar para tomar fotos como si estuvieras en otro planeta.
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La luz también transforma el aspecto del terreno durante el día, con tonos que pasan del blanco a colores rosados, grises y rojizos. Entre los puntos más conocidos se encuentran los Gigantes de Piedra Pómez, los Balcones de Laguna Purulla y la Lagunita Escondida.
Serranía del Hornocal
A 25 kilómetros de Humahuaca, en Jujuy, la Serranía del Hornocal sorprende por los colores que atraviesan sus montañas. Las diferentes capas de piedra caliza quedaron expuestas por procesos geológicos que se desarrollaron durante miles de años. Actualmente se identifican 14 colores, entre ocres, verdes, amarillos y blancos.
Este lugar está lleno de colores.
Gentileza - Norte Argentino
El acceso conduce hasta un mirador frente a la formación montañosa. Uno de los mejores momentos para visitarlo es durante la tarde, cuando la posición del sol intensifica y modifica los colores a medida que se acerca el anochecer. El lugar alcanza alturas superiores a los 4.000 metros sobre el nivel del mar.
Cueva de las Manos
En el norte de Santa Cruz se encuentra uno de los lugares arqueológicos más importantes del país. La Cueva de las Manos, ubicada en el cañadón del río Pinturas, cuenta con pinturas rupestres hechas durante miles de años por antiguos habitantes de la Patagonia. Su nombre viene de las siluetas de manos plasmadas sobre las paredes con una técnica similar al estarcido. Para conseguirlas, apoyaban la palma contra la roca y aplicaban pigmentos naturales alrededor.
El destino argentino que esconde historia pura.
Gentileza - Argentear
Además de manos, se observan guanacos, escenas de caza, círculos, óvalos y otras figuras. Los colores fueron obtenidos a partir de minerales que permitían conseguir amarillos, verdes, rojos, naranjas, violetas y negros. El lugar se puede alcanzar a través de la Ruta Nacional 40 y las rutas provinciales 41 y 53. Antes del recorrido, los visitantes pueden conocer el centro de interpretación dedicado a las poblaciones originarias y a las investigaciones hechas en la zona.
Lago Verde
Dentro del Parque Nacional Los Alerces, en Chubut, el Lago Verde combina aguas color esmeralda con bosques frondosos y montañas patagónicas. Está a unos 43 kilómetros de Cholila y 63 de Trevelin, junto a la Ruta Provincial 71. Sus playas pequeñas y aguas tranquilas permiten disfrutar del entorno desde diferentes perspectivas.
Un lago mágico en pleno territorio argentino.
Gentileza - Ig: @turismoesquelok
Entre las actividades principales aparecen el trekking, kayak, canotaje, pesca deportiva, paseos en bote y escalada. También existen sectores habilitados para descansar o acampar. Uno de los recorridos bordea directamente la costa, mientras que otro sube hasta un mirador desde donde se puede apreciar el espejo de agua y buena parte del bosque que lo rodea.