31 de enero 2026 - 09:00

¿Por qué perdonar a los demás es más fácil que a uno mismo? Esto es lo que dice la psicología

Las claves desde la ciencia del comportamiento explican cómo la culpa interna pesa más que el error ajeno y afecta el bienestar diario.

La psicología explica la razón por la que es más fácil perdonar a los demás que a uno mismo.

La psicología explica la razón por la que es más fácil perdonar a los demás que a uno mismo.

Pixabay

Aceptar las fallas ajenas suele ser más fácil que mirar con la misma comprensión los propios errores. Muchas personas logran seguir adelante tras un conflicto externo, aunque quedan atrapadas cuando el conflicto viene desde adentro.

La psicología explica este fenómeno como parte del modo en que se construye la identidad personal. Las equivocaciones propias no solo nos remiten a un hecho puntual, sino que también interpelan la imagen que cada persona tiene de sí misma.

pensar

¿Por qué es tan difícil perdonarse?

Uno de los principales obstáculos aparece cuando la culpa se vuelve persistente. En vez de quedar asociada a un momento concreto, se instala como un estado emocional que reaparece una y otra vez. Ese mecanismo sostiene los pensamientos repetitivos y un malestar constante.

Estudios recientes muestran que, para quienes no logran liberarse del error, el recuerdo mantiene la misma intensidad con el paso de los años. La vivencia interna queda congelada, como si el episodio hubiera ocurrido hace poco tiempo, aunque haya pasado una década.

Otro factor es el choque entre lo ocurrido y el ideal personal. Cuando una acción contradice los valores propios, surgen emociones como vergüenza, enojo y rechazo hacia uno mismo. En esos casos, el error deja de ser un hecho y pasa a definir la identidad.

¿Qué es el autoperdón desde la psicología?

Desde el enfoque clínico, el autoperdón se entiende como un proceso mental y emocional que permite asumir responsabilidades sin sufrir un castigo interno. No implica minimizar los daños ni borrar las consecuencias, sino aceptar lo sucedido y soltar la carga que impide avanzar.

Este proceso se diferencia de la negación porque requiere reconocimiento. La persona identifica la falta, aprende de ella y deja de revivirla como si fuera parte del presente. Así, el pasado pierde fuerza sobre la vida actual. Investigaciones en psicología señalan que quienes logran este recorrido pueden integrar sus límites personales sin reducir toda su historia a un solo error.

La importancia de autoperdonarse

Cuando el reproche interno se mantiene en el tiempo, aparecen efectos concretos sobre la salud mental. La ansiedad, los estados depresivos, la irritabilidad y las alteraciones del sueño suelen vincularse con la culpa crónica.

El autoperdón contribuye a reducir ese desgaste emocional. Al disminuir la preocupación, la persona recupera su capacidad de proyectar a futuro y de habitar el presente sin la presión constante del pasado.

También impacta en la autoestima. Tratarse con la misma comprensión que se ofrece a otros fortalece la relación con uno mismo y mejora los vínculos externos. Desde la psicología, este enfoque se asocia al desarrollo de la autocompasión. En muchos casos, este camino requiere de un acompañamiento terapéutico y espacios de reflexión.

Dejá tu comentario

Te puede interesar