En una esquina de Palermo, frente a la plazoleta William Morris, Merienda ofrece una propuesta gastronómica que acompaña distintos momentos del día. La experiencia comienza desde temprano con desayunos y meriendas que incluyen avocado toast con huevos poché o revueltos, yogur griego con granola casera, frutas de estación, pancakes con miel y salsa de dulce de leche o frutos rojos, además de una amplia selección de laminados artesanales elaborados con masa madre. Entre ellos sobresalen los croissants naturales, los pain au chocolat y las medialunas de manteca, que conviven con una vitrina donde también aparecen clásicos de la pastelería local reinterpretados por la casa.
Dentro de ese mostrador cobran protagonismo algunas preparaciones que remiten a sabores de la infancia, como la Merengada XL, la Tita casera de limón y chocolate, el Brownie Melba, la Vainillada Lincoln, alfajores, cookies, budines y tortas. Todo se complementa con una propuesta de cafetería de especialidad elaborada con café Drupa de origen brasileño, un Catuai Rojo de 82 puntos de especialidad, cosechado a 1200 metros de altura.
Al mediodía, de lunes a viernes, Merienda ofrece un menú ejecutivo disponible en versiones de dos o tres pasos. Las entradas incluyen buñuelos de espinaca con mayoliva, croquetas de jamón crudo con romesco, tortilla de papas clásica con alioli y albóndigas con queso cuartirolo y pomodoro. Entre los principales se destacan la milanesa de lomo con guarnición, la pechuga de campo con gremolata de hierbas, los spaghetti con pomodoro y stracciatella y los penne rigate con ragú de hongos, pesto, pangrattato y huevo poché.
Durante la tarde, la propuesta continúa con opciones ideales para compartir. Se pueden pedir bruschettas como la Mediterránea, preparada con jamón crudo estacionado, stracciatella, tomates asados y pesto de albahaca, o la de portobellos confitados con pomodoro y huevos poché. También aparecen pequeñas porciones para acompañar una copa de vino, cerveza o el cocktail del día, en una dinámica que invita a extender la sobremesa o hacer una pausa después del trabajo.
Por la noche, de martes a jueves, llega "Merienda de Noche", un recorrido de dos o tres pasos que retoma la esencia de la cocina del lugar. Las entradas y principales mantienen el protagonismo de los productos de estación y las recetas tradicionales, mientras que el cierre dulce viene de la mano del flan con dulce de leche y crema.
Con mesas en el salón vidriado y un sector al aire libre climatizado para el invierno, Merienda consolida una alternativa all day que combina gastronomía, café y pastelería artesanal en un formato versátil para disfrutar a cualquier hora.