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21 de abril 2019 - 00:01

Sentarse mal en el trabajo, una costumbre perjudicial

Muchos trabajadores pasan muchas horas diarias sentados frente a una pantalla. Con el tiempo, suelen adoptar posturas cómodas pero que a largo plazo pueden provocar problemas de salud.

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Pixabay

En general, no se le suele dar importancia a la posición en la que se pasa gran parte del día en el trabajo, pero adoptar una buena postura es importante. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), entre un 60% y un 80% de la población es susceptible a padecer dolores lumbares o cervicales en algún momento de su vida a consecuencia de malas posturas, estos porcentajes aumentan por causas laborales.

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Uno de los síntomas más comunes a la hora de adoptar malas posturas es el dolor. Este no solo afecta en el ámbito físico sino que las repercusiones del malestar impactan de manera directa en las emociones.

El dolor puede generar sensaciones displacenteras, irritabilidad, trastornos del sueño, sensación de decaimiento emocional, disminución de los niveles de energía, depresión y ansiedad. A las vez que alteran las funciones cognitivas como la atención, la concentrarnos y la memoria.

En este sentido, el dolor de espalda es una condición clínica multifactorial, que afecta varias esferas de la vida de la persona que lo padece. Es por eso que su abordaje debe ser desde una perspectiva integral, teniendo en cuenta a la hora de la evaluación todos los aspectos involucrados.

Es de vital importancia, cuando la problemática ya está instalada, obtener un acertado y precoz diagnóstico, prescribir un posterior tratamiento adecuado, específico y efectivo que evite su cronicidad.

Diagnóstico y tratamiento, una mirada multidimensional

Al momento del diagnóstico, se debe analizar cada caso de manera temprana e individual por un equipo terapéutico interdisciplinario adecuadamente formado en el tema. En esta instancia, es importante descartar toda posibilidad de patología asociada (por ejemplo, espondiloartritis, artritis psoriásica, entre otras).

La clave de esta mirada multidisciplinaria es detectar y controlar tempranamente todas las variables involucradas con el objetivo de realizar los ajustes y las modificaciones necesarias y así lograr el mejor resultado. Entre estas se pueden nombrar las causas de origen ergonómico, físico desde sus diversos componentes (componente mecánico, dolor, etc.) y emocionales o anímicas.

¿Qué se puede hacer para evitar que esto suceda?

Ante la menor aparición de dolor o molestia se recomienda realizar una consulta con el médico.

*Asesoraron el doctor Darío Scublinsky (MN 89.454), médico reumatólogo del Programa de Artritis de Swiss Medical Group y profesor de Farmacología en Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos AIres (UBA); y el Lic. Juan Pablo Ortiz (MN 11.039), kinesiólogo-fisiatra.

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