Un reciente estudio sobre el comportamiento turístico de los argentinos sostuvo que 8 de cada 10 tiene la intención de viajar. Sin embargo, solo menos de la mitad lo logra y lo hace menos veces de la que quisiera, debido a su economía. Entre las razones esbozadas, se detalló la necesidad de priorizar el ahorro y la imposibilidad de afrontar los gastos.
Se trata del Global Holiday Barometer 2026, elaborado por la firma Redion junto a Ipsos Internacional en 26 países, para interpretar las conductas de los argentinos como un indicador adicional del estado del consumo doméstico.
El estudio, que incluyó por primera vez a la Argentina dentro de este relevamiento global, muestra una brecha significativa entre la intención de viajar y la frecuencia efectiva con la que se concretan esos viajes.
El 81% de los argentinos mantiene una predisposición positiva hacia viajar en 2026 y el 47% afirma tener una intención marcada de concretarlo.
Redion
Un indicador más del consumo: los argentinos quieren viajar, pero viajan menos veces de las que querrían
En el relevamiento, se destacó que el 81% de los argentinos mantiene una predisposición positiva hacia viajar en 2026 y el 47% afirma tener una intención marcada de concretarlo. Sin embargo, ese deseo no se traduce en una alta frecuencia de viaje ya que el 43% realiza un solo viaje de placer al año y apenas el 25% viaja dos veces.
Esta combinación — entre factores de deseo alto, pero una frecuencia acotada— es consistente con un patrón de consumo racionalizado, en el que las familias sostienen una aspiración pero ajustan la cantidad de veces que la concretan. Entre quienes deciden no viajar, el estudio identificó tres motivos centrales:
- la imposibilidad de afrontar los costos;
- la necesidad de priorizar el ahorro;
- la decisión de postergar las vacaciones para otro momento del año;
Qué pasa con las visas de turismo tras la suspensión de citas de EEUU en todo el mundo
Estados Unidos suspendió las citas para visados de inmigrante en sus embajadas y consulados de todo el mundo, incluida la sede en Buenos Aires. La decisión afecta a las personas que tenían entrevistas programadas para avanzar con trámites de residencia permanente y responde a una nueva capacitación de los funcionarios consulares para aplicar controles más estrictos sobre los solicitantes.
La medida fue informada por el Departamento de Estado y adelantada por el Financial Times. Por el momento, el Gobierno estadounidense no informó cuándo se retomará el cronograma habitual. Para quienes buscan viajar por turismo o negocios, la situación es diferente: las visas B1/B2 son de no inmigrante y siguen un procedimiento separado. La paralización no implica que se hayan frenado las solicitudes y la cartera estadounidense mantiene canales específicos para estos trámites.