El presidente de la Corte Suprema de Justicia, Horacio Rosatti, denegó anteayer, con argumentos simples pero sólidos, el pedido de audiencia realizado días atrás por el oficialismo legislativo para destrabar la parálisis en el Consejo de la Magistratura. En realidad, el problema está generado en el propio Congreso, con un ida y vuelta de fallos y resoluciones que frenaron en Diputados a los integrantes para el organismo que selecciona y controla jueces, sumado a que, en el Senado, aún persiste la puja judicial del macrista Luis Juez para ocupar el lugar del ultra K Martín Doñate.
Rosatti recurrió al reglamento para la Justicia Nacional y al expediente en trámite que tiene Juez para rechazar el pedido de audiencia de los legisladores oficialistas, en una decisión firmada el lunes, pero conocida ayer. En concreto, el artículo 72 del reglamento establece que “cuando los litigantes y profesionales soliciten audiencia con alguno de los jueces del Tribunal, ella tendrá lugar siempre que dichas personas obtengan la presencia de la contraparte o de su letrado en la causa contenciosa de que se trate”.
La presidencia de la Corte señaló, en esa línea, que existe un amparo del senador cordobés que tramita la justicia en lo Contencioso Administrativo Federal que dirime “cuestiones vinculadas al motivo por el cual se requiere la audiencia”. En resumen, Rosatti no puede reunirse sólo con una parte interesada en el litigio.
Uno de los que reclamó la audiencia fue el jefe del kirchnerismo en Diputados, Germán Martínez. No tardó en contestar en las últimas horas. “Democrático el Supremo Rosatti. Declaró inconstitucional una ley del Consejo de la Magistratura, que llevaba 15 años. Emplazó al Congreso. Repuso una ley derogada. Invadió competencias legislativas. Paralizó al Consejo. Y no concede una audiencia. ¿Calidad institucional? Bien gracias”, disparó el legislador santafesino.
Tampoco quiso quedar atrás la cristinista senatorial Juliana di Tullio, quien en la pseudoconferencia realizada días atrás para exigir la reunión a Rosatti utilizó una extensa cantidad de minutos y convirtió, el encuentro con periodistas en Pasos Perdidos, en un símil discurso de cierre en el recinto de la Cámara alta. “La Corte Suprema de Rosatti va a decidir sobre nuestras decisiones violando la independencia del Poder legislativo; esas decisiones van a afectar a terceros, contrariamente a lo que falló esa misma Corte hace un año, pero se niega a recibirnos”, manifestó.
Agenda
El Senado cuenta con un combo de dictámenes sobre proyectos que vienen de Diputados para ser sancionados y buscará sumar esta tarde el despacho de la iniciativa que modifica la ley de “Promoción y Fomento de la Innovación Tecnológica”, que activa beneficios fiscales para pymes y grandes empresas.
Los puntos principales del texto en cuestión aspiran a que las pymes tengan un certificado de crédito fiscal de hasta el 80% (en la primera presentación), 65% (en la segunda presentación) o 50% (desde la tercera presentación) de los gastos elegibles realizados en investigación, desarrollo, innovación y modernización tecnológica (no operativos) para ser aplicado al pago de impuestos nacionales.
Por su parte, las grandes empresas contarán con un certificado de crédito fiscal de hasta el 65% (primera presentación) o 50% (desde la segunda presentación) de los gastos elegibles realizados en investigación, desarrollo, innovación y modernización tecnológica (no operativos) para ser aplicado al pago de impuestos nacionales, que podrán ser utilizados hasta dos años a partir de la fecha de emisión.
Con varios dictámenes en fila, el Senado espera sesionar entre el 15 y 22 de diciembre para cerrar el año con varias leyes sancionadas. Mientras tanto, en Diputados continuarán las charlas de la presidenta del Cuerpo, Cecilia Moreau -sigue en su cargo por reglamento, pese a que no se pudo realizar la sesión preparatoria para ratificar autoridades por falta de quorum- con el resto de los bloques para salir de la traba legislativa.
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