Afectó con dureza a India, Indonesia, Malasia, Tailandia, Maldivas, Sri Lanka y Bangladesh, y provocó una grave devastación. Todo comenzó con un terremoto de 8,9 grados en la escala de Richter frente a la costa de Sumatra (Indonesia). Esto desencadenó un "tsunami", ola gigante que alcanzó a 10 metros y arrasó con todo lo que encontró a paso (ver foto). Fueron particularmente afectadas zonas turísticas que atraen en esta época de fiestas a decenas de miles de turistas de Europa, por lo que el episodio también generó allí gran angustia. Anoche se comenzaba a informar también sobre víctimas estadounidenses, japonesas y hasta chilenas. Durante la jornada se temió que el maremoto terminara afectando seriamente la costa este de Africa y la oeste de Sudamérica, lo que afortunadamente no ocurrió. La catástrofe, que también tendrá un inmenso impacto económico en países muy dependientes del turismo, movilizó una amplia solidaridad internacional.
El desastre comenzó silenciosamente a las 7.59 hora local, cuando el terremoto hizo temblar todos los sismógrafos de la Tierra, provocando un tsunami que se desplazaba a 500 kilómetros por hora. Esa incontrolable pared de agua se descargó sobre las playas arrasando con las poblaciones costeras de India y Sri Lanka y los hoteles turísticos de las paradisíacas islas de Indonesia, Maldivas, Malasia y Tailandia.
Un segundo temblor, de magnitud 5,7 en la escala de Richter, se registró luego al este de la isla Andamane, en el Océano Indico.
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