Madrid (Reuters, ANSA y ASN) - El barón Hans Heinrich Thyssen Bornemisza, uno de los mayores coleccionistas de arte del mundo, murió en la madrugada del sábado a los 81 años en su casa de Sant Feliú de Guíxols, Gerona. El barón, casado con la ex Miss Europa Carmen Cervera, fue enterrado en el panteón familiar del castillo Schloss Landsberg, en Alemania.
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Descendiente de una de las familias más ricas de Alemania, el barón era el dueño de la pinacoteca privada más destacada del mundo, una colección de más de 1.500 obras cuyo núcleo principal fue cedido hace ocho años a España y se exhibe en un museo que lleva sus apellidos. Nacido en Scheveningen (Holanda) el 13 de abril de 1921, el barón era hijo del financista Heinrich Thyssen -quien heredó la parte del imperio familiar no relacionada con los negocios de aceroy de la baronesa de origen húngaro Margarita Bornemisza. Educado en una escuela alemana en Holanda, se trasladó junto con su padre, ya divorciado, a su nueva residencia de Villa Favorita, en Lugano (Suiza), ante la inminente invasión del país por las tropas nazis.
Ya en 1937, cuando el pequeño Hans tenía 15 años, su padre dedicó un ala de su residencia suiza a la colección de obras de arte adquiridas por su padre, amigo personal del escultor Auguste Rodin, y por él mismo.
Durante la II Guerra Mundial, estudió Derecho, Economía, Arte y Literatura Francesa en la Universidad de Friburgo, y en 1946 se casó con la princesa austríaca María Teresa de Lippe, de cuyo matrimonio nació Georg Heinrich. Al morir su padre, en 1947, se convirtió en el nuevo barón Thyssen-Bornemisza, y tomó las riendas de los negocios de la familia, lanzándose en empresas importantes, como la construcción de la mayor central hidroeléctrica alemana.
Relanzadas las finanzas del grupo familiar, el barón trasladó la mayor parte de sus actividades en Estados Unidos, donde aún hoy el Thyssen Bornemisza Group une 250 empresas divididas en ocho sectores de actividad, de la informática a las máquinas agrícolas. Paralelamente a su rol de empresario, el barón fue ampliando su colección de arte, comprando más de mil obras de las principales escuelas de la pintura moderna, del fauvismo pre-cubista al Pop Art norteamericano de los años '60.
Poseía una fortuna calculada en 1.300 millones de dólares y una colección de más de 1.500 cuadros con obras de Goya, Ghirlandaio, Van Eyck y Rembrandt, entre otros maestros de la pintura, y de todos los grandes impresionistas y expresionistas.
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