La Fundación Capital advirtió que la Argentina podría terminar el año con una caída en el PBI de dos dígitos, un desempleo cercano a 30 por ciento e «indicadores de pobreza en explosión», superiores a 50 por ciento, si es que el gobierno no puede «ajustar» las cuentas públicas para enfrentar la crisis. Además, alertó que «si no se logra concretar un nuevo acuerdo con el FMI, es decir, sin horizonte de respaldo externo, será difícil estabilizar el tipo de cambio».
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«Con un tipo de cambio incierto, el riesgo de ingresar en una espiral devaluación-inflación-devaluación es alto», advirtió la entidad.
Ante esta situación, la Fundación destacó que «se dificulta la desactivación del 'corralito', dado que las espaldas para afrontar los costos de la reestructuración del sistema financiero no son suficientemente anchas».
«Hay un consenso generalizado acerca de cuál fue el principal factor desencadenante del abandono de la convertibilidad: la inconsistencia macroeconómica entre un régimen cambiario rígido y un régimen fiscal expansivo», sostuvo la entidad en su informe semanal.
• Desajuste estructural
Asimismo, la Fundación aseveró que «el carácter estructural del desajuste del sector público queda en evidencia al observar la performance fiscal de los últimos 25 años». En tal sentido, sostuvo que «la persistencia de desbalances fiscales ha sido una constante que ha convivido con distintos regímenes cambiarios, en democracia o sin ella, con crecimiento económico o en recesión».
«La Argentina se encuentra en estos momentos, luego de casi cuatro años de haber ingresado en recesión, con indicadores económicos y sociales muy deteriorados», dijo la institución. Al respecto, aseguró que «la velocidad que ha adquirido la dinámica recesiva desde el segundo semestre del año pasado se ha venido potenciando».
Por otra parte, destacó el acuerdo alcanzado por la Nación con las provincias en lo que hace a la distribución de los fondos de coparticipación.
Asimismo, señaló que la sanción en Diputados del presupuesto para este año es «de suma importancia para reencauzar la relación Argentina-FMI». «Esto, sin lugar a dudas, es positivo porque recompone el poder político en la figura del presidente Eduardo Duhalde y porque permitirá iniciar negociaciones nuevamente con el FMI», evaluó la entidad.
Consideró que es «auspicioso» la reanudación de las negociaciones, pero señaló que el gobierno «no debe subestimar las exigencias del Fondo Monetario Internacional».
Por último, aseguró que para cumplir con las reformas fiscales necesarias es fundamental la ayuda financiera de los organismos multilaterales.
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