22 de abril 2011 - 23:21

Afirman que represión contra protestas en Siria deja 88 muertos

Las fuerzas de seguridad sirias reprimieron de forma feroz las masvias protestas contra el Gobierno.
Las fuerzas de seguridad sirias reprimieron de forma feroz las masvias protestas contra el Gobierno.
Fuerzas de seguridad sirias dispararon a manifestantes el viernes y dejaron al menos 88 muertos en todo el país, dijo un grupo que coordinó las protestas, en el día más sangriento en un mes de protestas contra el Gobierno del presidente Bashar al-Assad.

Los Comités de Coordinación locales le enviaron a Reuters una lista con los nombres de 88 personas clasificadas por región que, según el grupo, murieron en zonas que van desde la ciudad portuaria de Latakia a Homs, Hama, Damasco y la sureña localidad de Izra'a.

Más temprano el viernes, la organización de derechos humanos siria Sawasiah dijo que 70 civiles fallecieron en todo el país. Wissam Tarif, director del grupo de derechos humanos Insan, dio una cifra similar de muertes.

"Al menos 72 personas han muerto hasta ahora. El número de heridos supera las 80 personas en Homs y sus aldeas y los pueblos (cerca de la ciudad sureña) de Derá", dijo a Reuters.

No fue posible confirmar de manera independiente las cifras. Decenas de miles de sirios tomaron las calles de varias ciudades sirias y aclamaron por el "derrocamiento del régimen", reflejando la radicalización de las demandas que inicialmente se focalizaron en reformas y mayores libertades.

Las protestas siguiendo adelante a pesar de que Assad firmó un decreto el jueves levantando la ley de emergencia impuesta por su partido Baath cuando tomó el poder en un golpe hace 48 años, lo cual había sido una demanda central de los manifestantes. En las protestas también piden la liberación de los presos políticos y el desmantelamiento de los servicios de seguridad.

Washington instó a Siria a detener la violencia contra los manifestantes y el ministro de Relaciones Exteriores británico, William Hague, dijo que la ley de emergencia debe ser "levantada en la práctica, no sólo de palabra".

La violencia del viernes eleva a unos 300 la cantidad de muertos desde que estallaron los disturbios el 18 de marzo en la sureña ciudad de Derá, según activistas de los derechos humanos.

Activistas colocaron el mayor número de víctimas en la cercana aldea de Izra'a, desde donde los manifestantes habían estado tratando de avanzar a Derá. Residentes dijeron que 14 personas murieron.

"Izra'a está en la oscuridad. No funcionan los teléfonos móviles ni los teléfonos fijos. La gente ha estado hablando desde las aldeas cercanas a Izra'a pero no en la ciudad", dijo Wissam Tarif de la organización de derechos humanos Insan, que había confirmado 12 muertos en Izra'a.

La televisión siria dijo que ocho personas murieron y 28 resultaron heridas, incluyendo militares, en los ataques de grupos armados en el pueblo. Agregó que un grupo armado atacó una base militar en el suburbio Muadhamiya de Damasco.

Al igual que en los levantamientos en Túnez y Egipto, los ciudadanos se están rebelando contra la falta de libertad y oportunidades y contra la impunidad de las fuerzas de seguridad y la corrupción que ha enriquecido a la élite, mientras que una tercera parte de los sirios vive por debajo del umbral de la pobreza.

En el primer comunicado conjunto desde que las protestas estallaron, los activistas que han coordinado las manifestaciones masivas demandaron el viernes la abolición del monopolio del partido Baath en el poder y el establecimiento de un sistema político democrático.

"Todos los presos de conciencia deben ser liberados. El aparato de seguridad actual debe ser desmantelado y reemplazado por uno con jurisdicción específica y que opere de acuerdo con la ley", indicaron en el comunicado. Ayudado por su familia y un aparato de seguridad omnipresente, Assad, de 45 años, tiene un poder absoluto en Siria.

Las protestas se evidenciaban en todo el país de 20 millones de personas, desde la ciudad mediterránea de Banias hasta las ciudades orientales de Deir al-Zor y Qamishli. En Damasco, las fuerzas de seguridad dispararon gases lacrimógenos para dispersar a 2.000 manifestantes en el distrito de Midan.

En la ciudad de Hama, donde el padre de Assad aplastó un levantamiento islamista hace cerca de 30 años, un testigo indicó que las fuerzas de seguridad abrieron fuego para evitar que manifestantes llegaran a las oficinas centrales del gobernante Partido Baath.

"Vimos dos francotiradores sobre el edificio. Ninguno de nosotros tenía armas. Hay víctimas, posiblemente dos muertos", indicó el testigo.

La tercera ciudad más grande de Siria, Homs, donde fuerzas de seguridad dejaron 21 manifestantes muertos esta semana cuando intentaban concentrarse en una plaza céntrica, no se libró tampoco el viernes. Testigos dijeron que las fuerzas de seguridad también dispararon contra manifestantes en el distrito de Damasco de Barzeh y el suburbio de Douma.

Al Jazeera mostró imágenes de tres cadáveres, envueltos en sudarios blancos, que según dijo eran de la suburbio oriental Zamalka de Damasco. Antes de las oraciones semanales del viernes, que a menudo han sido el inicio de las principales manifestaciones, el Ejército se desplegó en Homs y la policía estableció puntos de control en Damasco, aparentemente tratando de prevenir el avance de las protestas.

Luego de que las oraciones finalizaran en Derá, varios miles de manifestantes se reunieron cantando eslóganes anti Assad. "El pueblo sirio no será subyugado. Márchese doctor (Assad). Lo aplastaremos a usted y su régimen sangriento", gritaron.

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