Juan Pablo II peleaba esta madrugada por su vida, después de que su estado de salud sufriera un súbito agravamiento. Presentaba un cuadro de muy alta temperatura, provocado por una infección urinaria. Al cierre de esta edición se descartaba su internación y ya había recibido la extremaunción. Pero, además, preocupaba el deterioro general de este hombre de 84 años, que perdió nada menos que 19 kilos en el último mes. En medio del dolor de los fieles en todo el mundo, el Vaticano comenzó, con discreción y para anticiparse a lo peor, los preparativos para una sucesión que, se estima, derivaría en un hombre de cuño también conservador. Durante su papado de 27 años, Juan Pablo II ha sido un extraordinario defensor de la libertad y es ampliamente reconocido su rol en la caída de las dictaduras comunistas de Europa. En lo doctrinario, ha sido un conservador, lo que ha sido criticado por sectores más aperturistas dentro de la propia Iglesia. Se debe recordar la contribución del Pontífice en momentos clave de la historia reciente de la Argentina. A poco de asumido, en 1978, inició una mediación que, finalmente, impidió que el conflicto por el Canal de Beagle derivara en una guerra con Chile. En 1982, en plena Guerra de las Malvinas, realizó su primera visita, después de haber estado en Gran Bretaña. En 1987 hizo su segundo viaje, con una Argentina ya en democracia.
Según versiones de la prensa italiana, el Pontífice, de 84 años, había recibido el sacramento con el que son ungidos los agonizantes. Sin embargo, la aplicación de los también llamados «santos óleos» no significa que la muerte sea inminente. El Vaticano no hizo declaraciones respecto de las versiones periodísticas. Por el momento, el Papa está siendo controlado por el equipo de médicos vaticanos, a las órdenes de su facultativo personal, Durante todo el día circularon versiones sobre el agravamiento de las condiciones de salud de
«El Santo Padre fue afectado por una afección altamente febril provocada por una infección documentada de las vías urinarias», dijo el mensaje oficial.
Navarro Valls precisó que se inició una apropiada terapia antibiótica». «El cuadro clínico está siendo estrictamente controlado por el equipo médico vaticano que lo está tratando», agregó la nota. Una decisión que confirmó la voluntad de mantener al Papa en su departamento del palacio apostólico, aunque en el policlínico Gemelli, como de costumbre, estaba todo preparado para recibirlo.
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